Un patrullaje de rutina en la intersección de las calles Tehuelches y Padilla, en el barrio VEPAM de Trelew, terminó con una sorpresa poco habitual. El dueño de un establecimiento de compraventa de materiales recuperables paró a los agentes para avisarles que tenía en su poder dos proyectiles de artillería y que quería entregarlos.
Sin dar demasiados rodeos, el comerciante puso a disposición el arsenal y obligó a convocar de urgencia al personal de la División Explosivos. Los especialistas llegaron al lugar para asegurar la zona y encargarse del retiro de los artefactos.
En el operativo, los expertos secuestraron un proyectil de 125 milímetros que estaba inerte y otro de 105 milímetros que todavía contenía carga de fósforo.
