Un empleado municipal de 39 años que conducía bajo los efectos del alcohol perdió el control de su vehículo, impactó contra el cordón de la vereda y quedó dormido en el interior del habitáculo en plena vía pública.
Al ser descubierto por el personal policial, el conductor reaccionó de manera agresiva e intentó abandonar el rodado, alegando que ya había abonado una multa previa por la misma falta. Tras ser demorado, la prueba de alcoholemia arrojó un resultado de 2,46 gramos de alcohol por litro en sangre, por lo que se procedió a la retención de su licencia y al secuestro del automóvil.
La tranquilidad de la madrugada en Kilómetro 3 se vio interrumpida por un peligroso hecho de tránsito que demandó la inmediata intervención de las fuerzas de seguridad y del área de Control Operativo. El suceso tuvo lugar alrededor de las 2:30 horas de este miércoles sobre la Avenida Tehuelche al 49, a escasos metros de la sede de la Comisaría Distrito General Mosconi.
Alerta de un vecino, hallazgo y reacción violenta
La intervención policial se desencadenó luego de que un automovilista se apersonara en la guardia de la dependencia policial para alertar que un vehículo Ford Fiesta (dominio DSD-871) había colisionado contra el cordón cuneta y se encontraba detenido en medio de la calzada. Al arribar al lugar indicado, los uniformados constataron la veracidad del aviso y se encontraron con una escena insólita: el conductor yacía profundamente dormido al volante.
Al lograr despertarlo, los efectivos percibieron de inmediato que el sujeto se encontraba bajo los efectos de sustancias alcohólicas. Mientras se solicitaba la presencia del personal de Tránsito Municipal para concretar el test de rigor, el automovilista —identificado como E. S. C. (39), de ocupación empleado municipal— comenzó a tornarse sumamente agresivo con los uniformados. El infractor aludía con vehemencia que ya había pagado una sanción anterior por una falta similar, manifestando su intención de retirarse a pie del lugar y abandonar el rodado en la vía pública. Ante su actitud hostil, los agentes procedieron a su demora preventiva y posterior traslado a la dependencia policial.
«Al constituirse los uniformados, constatan la presencia del conductor durmiendo en el interior. Durante la espera del personal de Tránsito, el sujeto se torna agresivo manifestando que ya había pagado una multa por la misma falta, con el fin de retirarse y dejar abandonado el vehículo, por lo que se realiza su demora», informaron desde la Comisaría Mosconi.
Dosaje elevado, retención de licencia y secuestro del rodado
Una vez en la comisaría, los inspectores de la Dirección de Tránsito, bajo el mando del jefe de departamento Víctor Inaleff, le realizaron el test de alcoholemia correspondiente al demorado. El dispositivo de medición confirmó las sospechas al arrojar un resultado de 2,46 g/l de alcohol en sangre, un guarismo extremadamente elevado que multiplica por varias veces el límite legal.
A raíz de esta severa infracción a la Ley Nacional de Tránsito N°24.449, los inspectores labraron el acta de constatación N°16419 y procedieron a la retención preventiva de la cédula de conducir del automovilista. Asimismo, el automóvil Ford Fiesta fue secuestrado y quedó depositado en el patio de la unidad operativa, permaneciendo a disposición del Tribunal Administrativo de Faltas N°1, organismo al cual se le dieron las actuaciones de rigor para la posterior aplicación de las sanciones correspondientes.
