Salvador Ramos escribió por chat privado de Instagram a una joven de California en el que parecía insinuar lo que estaba a punto llevar adelante en la escuela primaria Robb de Uvalde
El tirador de 18 años de Texas que mató a 19 niños y dos profesores envió un escalofriante mensaje a una chica en el que afirmaba tener “un pequeño secreto” para contar, según publica Infobae.
Salvador Ramos, escribió a través del chat privado de Instagram a la mujer de California en la que parecía insinuar lo que iba a suceder en la escuela primaria Robb de Uvalde.
Según relata el chat, Ramos le pidió que publicara fotos de dos de sus AR-15, así como de un cargador de munición.
Además, le escribió un inquietante mensaje a las 9.16 de la mañana del martes, dos horas antes de que se produjera el ataque, donde decía: »Me voy a ventilar».

En el tiroteo, se supo que también la había etiquetado en una publicación destacada en su página con fotos de sus armas.
Los mensajes de Ramos a la chica en Instagram del 12 de mayo ya insinuaban que el tirador estaba tramando algo.
Ramos le escribió desde su cuenta @sal8dor_: “Vas a republicar mis fotos de armas”, a lo que ella respondió: “Qué tienen que ver tus armas conmigo”.

“Sólo quería etiquetarte”, respondió él. Luego, a las 5:43 de la mañana del martes, @salv8dor_ le envió un mensaje y le dijo: “Estoy a punto”.
La chica preguntó “a punto de qué”, a lo que él respondió: “Te lo diré antes de las 11″. Afirmó que le enviaría un mensaje en una hora y la instó a responder.
“Tengo un pequeño secreto que quiero contarte”, escribió con un emoji de una cara sonriente cubriendo su boca. “Agradece que te haya etiquetado”, agregó.
“No, es que me da miedo. Apenas te conozco y me etiquetas en una foto con unas armas”, respondió ella.

El joven solitario de 18 años, que realizó la masacre del martes en una escuela primaria, sufría bullying por un impedimento del habla en su infancia, tenía una vida familiar tensa y arremetía violentamente contra compañeros y extraños a lo largo de los años, según comentaron amigos y familiares.
Santos Valdez Jr., de 18 años, dijo que conocía a Ramos desde los primeros años de la escuela primaria. Eran amigos, dijo, hasta que el comportamiento de Ramos comenzó a deteriorarse.
Jugaban juntos al Fortnite y Call of Duty, pero Ramos cambió. Según comentarios de Valdez, Ramos se detuvo en un parque donde a menudo jugaban al baloncesto y tenía cortes en toda la cara. Primero dijo que un gato le había arañado la cara.
“Luego me dijo la verdad, que se había cortado la cara con cuchillos una y otra vez”, dijo Valdez. “Me dije: ‘Estás loco, hermano, ¿por qué harías eso?”. Ramos dijo que lo hacía por diversión, recordó Valdez.

En la escuela intermedia y en la secundaria, Ramos fue víctima de bullying por tener un tartamudeo y un fuerte ceceo, dijeron amigos y familiares.
Stephen García, que se consideraba el mejor amigo de Ramos en octavo grado, dijo que Ramos no lo tenía fácil en la escuela. “Lo acosaban mucho, por mucha gente”, dijo García. “Por las redes sociales, por los juegos, por todo”.
“Era el chico más simpático, el más tímido. Sólo necesitaba salir de su caparazón”, sostuvo.
Una vez, publicó una foto de sí mismo usando delineador de ojos negro, dijo García, lo que provocó una serie de comentarios usando un término despectivo para una persona gay.
