En el Parque Patagonia, ubicado en la provincia de Santa Cruz, el equipo de conservación lleva adelante el monitoreo de Soledad, una cachorra de puma de cuatro meses. La cría enfrenta actualmente su primer invierno en la estepa patagónica bajo el cuidado de su madre, Mirta, y su desarrollo resulta vital para confirmar el buen estado del ecosistema regional.
El seguimiento de la especie comenzó a través del collar satelital de la hembra adulta. Los especialistas detectaron que, tras compartir territorio en la zona de Los Toldos con Bandido, el macho dominante, la puma presentaba signos de preñez. Semanas después, durante una recorrida por el área, los técnicos encontraron a la cachorra sola refugiada en una mata mientras su madre cazaba, motivo por el cual decidieron llamarla Soledad.
En la actualidad, la felina evidencia un rápido crecimiento. Aunque en sus primeros días exhibía la torpeza motriz típica de la edad, hoy muestra una gran agilidad, juega entre las cárcavas de arcilla y la nieve, y ya comenzó a comer carne, si bien continúa mamando. Para controlar su estado sin alterar su vida silvestre, los investigadores le colocaron un collar extensible que cuenta con una alerta de mortalidad y se desprende naturalmente a los seis meses. Además, el monitoreo se complementa a distancia utilizando binoculares, cámaras trampa y equipos de rastreo.
La temporada invernal representa el mayor desafío de supervivencia. La cría depende por completo de su progenitora y debe comenzar a observar las complejas técnicas de cacería necesarias para abatir presas de gran tamaño, como los guanacos. Este proceso de aprendizaje se extenderá hasta que logre su independencia, una etapa que ocurre entre los doce y los dieciocho meses de vida, momento en el cual las hembras suelen establecerse de forma definitiva cerca de su lugar de nacimiento.
El constante acecho de la madre para alimentar a su cría demanda un alto desgaste energético frente a las bajas temperaturas. Sin embargo, el hallazgo de múltiples carcasas en el área protegida demuestra una alta efectividad de caza y una abundante disponibilidad de presas. Para los especialistas, este exitoso ciclo reproductivo ratifica que el parque ofrece las condiciones óptimas para el desarrollo y la preservación de la fauna autóctona a largo plazo.
Con información de EL ROMPEHIELOS


