Antonella, madre de un compañero de jardín del menor, brindó declaraciones públicas sobre el caso y advirtió sobre presuntos maltratos durante los últimos meses de custodia.
En su testimonio, sostuvo que el desenlace se pudo prevenir y argumentó que el niño manifestaba temor hacia la madre, quien lo tenía a cargo desde hacía cuatro meses y medio. «Cuando vi los videos y él no se quería ir, por algo era. Tenía miedo, porque le pegaban, lo maltrataban a él. Se podría haber evitado», afirmó.
En cuanto al vínculo con quien ejercía el cuidado, la mujer indicó que el menor no la identificaba como su progenitora. «No la reconocía como mamá. Mamá le decía a Lorena. A ella le decía Mariela», explicó.
Por último, se refirió al fuerte impacto del caso en la comunidad del establecimiento educativo número 413. «En el jardín estábamos todas tristes. Éramos un grupo de mamás de cinco o seis nenes que eran amigos de Ángel, y estábamos todas tristes porque sabíamos cómo estaba», concluyó.
