Argentina volvió a instalarse entre las cuatro mejores selecciones del mundo, aunque tuvo que superar una prueba que llevó al equipo hasta el tiempo extra. La Albiceleste derrotó 3-1 a Suiza con goles de Alexis Mac Allister, Julián Álvarez y Lautaro Martínez, mientras que Dan Ndoye había marcado el empate provisional para el conjunto europeo.
La anotación de Álvarez al minuto 112 rompió la igualdad antes de que Lautaro sentenciara la eliminatoria en el cierre de la prórroga. Tras el encuentro, Lionel Scaloni reconoció las dificultades que atravesaron sus jugadores, destacó la fortaleza mental del grupo y evitó añadir componentes extradeportivos al próximo cruce contra Inglaterra.
Scaloni reconoce las dificultades que Suiza provocó en Argentina
El entrenador argentino comenzó su análisis con una valoración directa del trabajo realizado por el conjunto dirigido por Murat Yakin. Scaloni admitió que su equipo no consiguió controlar el encuentro como había planeado y encontró problemas para competir en el apartado físico. “Fue un partido duro. Encontramos un rival que nos puso en aprietos, físicamente muy fuerte. Nos costó ganar los duelos y juntar pases, pero siempre tenemos una oportunidad más y lo sacamos adelante. Sirve para saber con qué nos podemos encontrar; para llegar a una semifinal de un Mundial es muy difícil no sufrir”, declaró.
El seleccionador recordó que Argentina llegó al torneo con dudas relacionadas con el estado físico de varios jugadores y con decisiones pendientes para definir la convocatoria. El pase a las semifinales, explicó, confirmó que sus futbolistas respondieron cuando el equipo atravesó momentos de presión. “El panorama hace un mes y medio pintaba feo y hoy estamos en semifinales gracias a los jugadores. Ellos me han dado la razón y esto indica que el fútbol no es dos más dos igual a cuatro”, señaló Scaloni, quien también defendió el funcionamiento mostrado por Argentina durante las rondas anteriores.
“No estuvimos como queríamos, pero el juego de la selección no era malo y creábamos situaciones. Intentamos imponer nuestro juego, no fue posible y hay que felicitar al rival porque hizo un trabajo enorme”, añadió. Suiza mantuvo el empate hasta el segundo tiempo extra pese a jugar con diez futbolistas después de la expulsión de Breel Embolo.
Inglaterra y la experiencia adquirida desde Qatar 2022
Argentina se enfrentará a Inglaterra por un lugar en la final. Ante las preguntas relacionadas con los antecedentes históricos entre ambas naciones, Scaloni pidió que el encuentro permanezca dentro del terreno deportivo y destacó el trabajo del técnico Thomas Tuchel. “Es un partido de fútbol. No busquemos otra cosa. Vamos a jugar contra una gran selección, que tiene un gran entrenador al que aprecio y admiro mucho. Punto, no hay más que eso”, expresó el estratega argentino.
Para Scaloni, una de las diferencias respecto al equipo campeón en Qatar 2022 es la manera en la que sus jugadores administran los momentos adversos. Argentina tuvo dificultades para generar oportunidades, recibió el empate en la segunda mitad y necesitó mantenerse en competencia hasta encontrar espacios durante la prórroga. “Ya sé de qué está hecho este grupo y que cualquier adversidad no nos va a hacer cambiar. Sabíamos que teníamos que seguir sufriendo. En Qatar éramos novatos y esas situaciones nos ponían en dificultad; ahora conservamos la calma y la tranquilidad, sabiendo que no vamos a bajar los brazos y que tenemos gente en el banco que puede cambiar el partido”, explicó.
El ingreso de Lautaro Martínez y Thiago Almada formó parte del ajuste ofensivo después de la expulsión de Embolo. Scaloni consideró que la búsqueda del triunfo estuvo impulsada por el deseo de evitar una definición desde los once pasos. “Aprendí que cuando uno cree que tiene que hacer algo, debe hacerlo en el momento que toca. Cuando expulsaron a su jugador, vimos la posibilidad y pusimos a Lautaro y a Thiago para tener el uno contra uno. Eso hizo que el rival cambiara a una línea de cinco. Ganamos por ambición, porque no queríamos llegar a los penales. Fue por el aspecto emocional y las ganas de ganar más que por el juego”, reconoció.
