La muerte clandestina de equinos, su captura o traslado ilícito y cualquier acto de crueldad animal se encuentran bajo investigación judicial en Comodoro Rivadavia. Desde mayo, la ciudad cuenta con una ordenanza de protección que exige identificación por chip, resguardo de animales sueltos, atención veterinaria y un registro de adoptantes.
A esto se suma la labor de la Unidad Fiscal Especializada en Ambiente y Delitos contra los Animales (UFE AyDA) del Ministerio Público Fiscal de Chubut, organismo que desde 2025 persigue penalmente estos hechos.

Ante el hallazgo de restos de animales, ruidos de disparos, traslados sospechosos o conocimiento de lugares de faena ilegal, las autoridades solicitan la inmediata colaboración vecinal. Las denuncias pueden radicarse en la comisaría más cercana o ante la fiscalía aportando cualquier dato útil, como horarios, vehículos o descripciones. No se requiere contar con pruebas concluyentes; un indicio mínimo resulta suficiente para iniciar las actuaciones.
Dos hechos recientes
La gravedad de esta problemática queda plasmada en episodios impactantes sucedidos en la zona. Uno de ellos es el de Anastasia, una potranca de solo un mes de vida que presenció el ataque donde mataron a su madre y descuartizaron a otro equino que las acompañaba.
Tras el hecho, la cría permaneció abandonada durante dos días a la intemperie hasta que fue rescatada; hoy logró encontrar un nuevo hogar.

A este hecho se suma lo ocurrido en el barrio Próspero Palazzo, donde Alan, el tutor de un equino familiar que contaba con toda la documentación en regla, halló al animal muerto y faenado en un zanjón próximo al kartódromo.
El hallazgo se produjo tras seguir las huellas dejadas en la tierra desde el cerco del aeropuerto, lo que derivó en la correspondiente denuncia ante la policía.
