La tensión en torno a la investigación por el crimen de Ángel sumó en las últimas horas un nuevo frente de conflicto. Luego de que el Colegio Público de Abogados advirtiera públicamente que Roberto Castillo, representante legal de Luis López —padre de la víctima—, no cuenta con la matrícula correspondiente para ejercer en Chubut, el letrado porteño brindó una dura respuesta en la que denunció maniobras de obstrucción.
«El punto es que acá murió un nene, no nos tenemos que correr del foco. Acá mataron a una criatura. Ellos necesitan respuestas de manera inminente, no podemos esperar trámites burocráticos que pueden demorar dos o tres semanas», sentenció Castillo en rueda de prensa ante los medios nacionales y locales.
El cruce se originó a raíz de un comunicado de la entidad chubutense, que además de señalar la falta de habilitación local del abogado, había cuestionado la exposición de magistrados provinciales a través de las redes sociales. Frente a estos señalamientos, Castillo aclaró su situación procesal e indicó que ya se encuentra formalmente presentado en el expediente judicial con el respaldo de una abogada que posee matrícula local y colabora con su equipo.
Fiel a su estilo, el representante de la querella justificó su desembarco en Comodoro Rivadavia con fuertes críticas hacia el sistema judicial de la región. «Ellos no confían en los abogados de acá. Cuando hay una crisis institucional, cuando hay corrupción, lo último que hacés es buscar un abogado que pueda estar contaminado. Por eso nos llaman a nosotros que venimos de Buenos Aires«, disparó.
Asimismo, Castillo acusó directamente a las autoridades del Colegio de Abogados de obstaculizar su inscripción formal en la provincia. «No me voy a matricular bajo su gestión. Ellos obstruyen y obstaculizan mi matriculación», aseguró el letrado frente a las cámaras.
Para sortear este impedimento legal y continuar al frente del pedido de justicia por Ángel, el abogado adelantó que tramitará su habilitación en otro colegio profesional de la provincia en los próximos días, aunque prefirió mantener en estricta reserva la jurisdicción elegida. «No quiero decirlo porque quizás el amiguismo levanta el teléfono y dice ‘retrasale la matrícula’«, concluyó.
