Desde el jueves último, la bandera argentina más grande de la ciudad ya no está en su lugar porque se la robaron. El mástil quedó completamente vacío justo a las puertas de un nuevo aniversario del Día de la Independencia y por ahora no hay denuncias formales ni pistas sobre quiénes se la llevaron.
A la distancia, la estructura de 13 metros de altura ahora parece un poste abandonado en la loma del cerro.

Este hecho vuelve a repetir la historia de años anteriores: en octubre de 2021 la bandera fue robada a un mes después de su inauguración, y más tarde, en 2024, directamente se robaron todo el mástil de acero que había donado la familia Guzmán, dueña de la conocida Chacra Don Guzmán.
