“Mi renuncia es indeclinable porque es totalmente injusto que sin un sumario previo y una investigación, a través de una gacetilla de prensa del Gobierno provincial, destruir la imagen, la persona y el honor de un empleado acusándolo de una estafa, sin pruebas, sin sumario”, argumentó Abel Reyna.
De este modo se pronunció quien hasta ayer era delegado del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) en Comodoro Rivadavia. A él tampoco le gustó enterarse de la denuncia a través de una gacetilla de la Secretaría de Medios de la Provincia donde se indicaba que se investigan “maniobras fraudulentas para obtener viviendas a cambio de dinero en Comodoro”.
Fue el mismo presidente del IPV, Ricardo Trovant, quien denunció ante las autoridades judiciales la supuesta comisión de un delito de acción pública que involucraría a un agente del Instituto Provincial de la Vivienda. La presentación se realizó ante el Ministerio Público Fiscal, y por “la supuesta comisión de un delito de acción pública que involucraría a una persona de Comodoro Rivadavia y a un agente del organismo provincial”.
