La proteccionista Virginia Paredes, dialogó con Diario Crónica y explicó que «la idea del abrazo simbólico es reclamar sobre el estado del lugar. Es otro año más que esos perros no tienen calefacción y ya estamos teniendo muchísimo frío. Se está adelantando el invierno y estos perros están a la intemperie y sin calefacción».
«Sabemos por fuentes no oficiales, porque la gente de la Municipalidad no comenta estas cosas, que hay un solo empleado que cumple su horario municipal y hasta el otro día los animales están solos. No sabemos si los perros son socializados, si salen, si juegan entre ellos. Las veces que yo personalmente he pasado por ahí siempre están encerrados, la verdad que eso no es vida para un animal», agregó.
Por otro lado, señaló que «no es tan fácil a la hora de darlo en adopción, que se adapte a un hogar, por justamente haberse acostumbrado a estar encerrado».
En este sentido, explicó que la información sobre adopciones se publica en Facebook e Instagram “Perros Sanos”, pero las publicaciones no son periódicas: «La última publicación de los perros para darles una posibilidad de que alguien los vea y darlos en adopción y vaciar esas jaulas fue el 16 de marzo. Ya vamos por casi dos meses y medio sin publicar estos perros, entonces también se les está quitando la posibilidad de que alguien los vea y los adopte».
Aunque en mayo se publicaron algunos perros en adopción y que algunas personas se quejaron por la falta de frecuencia, “Perros sanos” informó que solo “el área de prensa se encarga de hacer las publicaciones”.
Por otro lado, Paredes indicó que además de perros abandonados hay perros judicializados rescatados de maltrato, pero “la realidad es que pasan a un lugar donde también son maltratados. Tener un perro encerrado sin calefacción, sobre sus propios desechos, con alimento de mala calidad y sin socialización no deja de ser maltrato animal».
Sobre la superpoblación animal, la rescatista señala la necesidad de aumentar las castraciones: «Nuestra lucha diaria es que se puedan hacer estas 150 castraciones que necesita Comodoro por día. Una vez que se puedan hacer esas castraciones, en un tiempo muy breve va a ir disminuyendo gradualmente la superpoblación y van a terminar todos los problemas: animales sueltos, mordidas, accidentes de tránsito, parásitos en los espacios verdes y públicos, en fin, todo lo que acarrea la sobrepoblación y que las padecemos nosotros los humanos también».
En la actualidad, según detalla Paredes, «se están haciendo 30 castraciones, que les cambia la vida a esos perros, pero están castrando un quinto de lo que deberían castrar por día».
