En un relato desgarrador, Dupuy afirmó que ambos casos son «idénticos» y apuntó contra la inacción de los organismos de niñez y la Justicia. Además, exigió a la provincia del Chubut la reglamentación urgente de la «Ley Lucio» para que el marco normativo nacional tenga aplicación efectiva y punitiva en el territorio local.
El dolor por la pérdida de Lucio Dupuy se hizo presente en los pasillos judiciales y las calles de Comodoro a través de la figura de su abuelo, Ramón Dupuy. En una visita cargada de simbolismo y lucha, Ramón se reunió con Lorena y Luis, la familia de Ángel López, el pequeño de Comodoro cuya muerte ha despertado múltiples interrogantes sobre el rol de los organismos de control.
«Me retrotrae cuatro años atrás, es la misma situación. Es el calco, una radiografía de lo que pasó con Lucio«, sentenció Dupuy con dureza. Para el referente nacional, la tragedia de Ángel es una prueba de que el sistema de protección de menores sigue fallando: «Creímos que con nuestra lucha se había podido concientizar, pero realmente el asesinato de Lucio no sirvió para nada porque no se aprendió».
Críticas al sistema de Niñez
Dupuy fue tajante al señalar a los responsables de que estos casos sigan ocurriendo a lo largo y ancho del país. Apuntó directamente a la «desidia» de los equipos interdisciplinarios y magistrados. «La desidia que hay en los organismos de Niñez, tanto asistentes sociales, defensoría de menores, psicólogos y jueces, es muy grande», denunció.
Acompañado por equipos técnicos, Dupuy también participó de reuniones con otras familias locales que atraviesan conflictos de revinculación y denuncias cruzadas, detectando un patrón de «vulneración total» de los derechos de los niños en los juzgados de Familia.
La Ley Lucio: «Una ley escrita en un papel»
Uno de los ejes centrales de su visita fue el reclamo por la operatividad de la Ley Lucio (Ley 27.709). Si bien la norma fue promulgada a nivel nacional en 2023, Dupuy advirtió que en provincias como Chubut aún falta el paso crucial de la reglamentación local para que sea eficaz.
«Si no se reglamenta a nivel provincial, es una ley escrita en un papel, no sirve», explicó. El abuelo de Lucio destacó el caso de Córdoba como el único que ha reglamentado la norma con «severas penas a aquellos que hagan la vista al costado». Según su visión, si la ley hubiera estado plenamente operativa en la provincia, el desenlace del caso de Ángel podría haberse evitado.

El mensaje a la familia y a la Justicia
Respecto a su encuentro con los padres de Ángel, Ramón fue claro en que su prioridad absoluta es la memoria del niño y la búsqueda de justicia, más allá de las discusiones entre adultos que suelen rodear estos expedientes. «A mí no me interesan los adultos, me interesan los chicos. Vamos a acompañar porque acá hay una criatura muerta, y eso es lo único que importa».
Finalmente, instó a la ciudadanía y a los profesionales del derecho a no ser cómplices del mal funcionamiento del sistema judicial. Pidió que se denuncien las irregularidades de fiscales y jueces cuando las pruebas no son tenidas en cuenta: «Anímense a hacer las denuncias a las personas que tienen el deber de administrar justicia. La sociedad aún no ha tomado conciencia de lo que rompen estos episodios», concluyó.
