Por viejito su familia lo tiró a un pozo para deshacerse de él

Pensaron que se había caído, pero la realidad era otra; los bomberos y una rescatista conmovida cambiaron su suerte. La imagen no tardó en hacerse viral. Una usuaria de Facebook, preocupada por lo que había…

miércoles 31/03/2021 - 10:50
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Pensaron que se había caído, pero la realidad era otra; los bomberos y una rescatista conmovida cambiaron su suerte.

La imagen no tardó en hacerse viral. Una usuaria de Facebook, preocupada por lo que había visto, publicó rápidamente detalles de la situación para pedir ayuda: un perro había caído en un pozo en la localidad de San Fernando, en la zona norte del Gran Buenos Aires. Había dado aviso a los bomberos para que lo sacaran y aguardaba las novedades. “Este es el perrito que cayó al pozo”, finalmente escribió desde su cuenta. “Los bomberos pudieron sacarlo. Lo até al portón de mi casa y le di agua y comida. No puedo entrarlo porque tengo tres perros muy territoriales. Está ciego y se ve bastante enfermo. Si alguien lo puede ayudar, ¿me avisa? La verdad no tengo un centavo para llevarlo al veterinario”.

Alertada por el panorama, y luego de haber recibido un mensaje que le destrozó el corazón, Adriana Krawiec, una conocida rescatista, decidió que era necesario tomar cartas en el asunto. “Lo fuimos a buscar porque la realidad era que, sin atención, el perrito se moría”. Esa misma tarde alguien la había contactado y allí supo la verdad. El perro no había caído en el pozo. Su “familia” lo había tirado intencionalmente para que muriera.

Walter, el marido de Adriana, no dudó un instante en brindar ayuda a Abrumi.
Walter, el marido de Adriana, no dudó un instante en brindar ayuda a Abrumi.

LA VERDAD QUE DUELE

Así decía el mensaje que recibió. “El perro se llama Corcho o Corchito, era de mi abuela, ella nunca me dejó ayudar a Corcho, le comprábamos pipetas y se enojaba. Lo mismo pasaba cuando le dábamos alimento. Vivimos en el mismo terreno que ella y mí tío. La semana pasada, cuando llegué de trabajar y pregunté por Corchito me dijeron que lo habían sacrificado. Yo tengo una perrita y ella les tiene miedo a ellos dos, seguramente por algo debe ser. Hoy me entero que a Corchito lo tiraron en un pozo… Todavía es tanta la angustia que tengo un nudo en la garganta, no sabía cómo contactar a la persona para saber la ubicación. Me encantaría traerlo de nuevo, pero yo tengo tres trabajos, cuatro niños y vivo con mi madre. Sé que si lo llevo al terreno con todos los cuidados, ellos van a estar allí y tal vez vuelvan a hacer lo mismo. Primero quiero agradecerte el corazón gigante que tenés, por llevarlo contigo, segundo quiero preguntarte si te puedo llevar alimento, o medicamentos o lo que necesites para que él esté bien. Gracias Adriana, se que ahora está con buena gente”.

Abrumi viaja en carrito a cada consulta veterinaria. Es viejito y pronto espera ser adoptado.
Abrumi viaja en carrito a cada consulta veterinaria. Es viejito y pronto espera ser adoptado.

Adriana y su marido Walter lo fueron a buscar y le dieron los primeros cuidados. “Era domingo, cerca de las 23, habíamos salido a cenar y terminamos en San Fernando yendo a buscar un viejito destruido, necesitado de todo. Atención veterinaria, análisis, diagnóstico, buena comida, amor y un hogar”.

FÓRMULA SANADORA

Al día siguiente lo llevaron al Centro Veterinario del Dr. Jorge Blomberg, que atendió al perro de forma gratuita para colaborar con la causa. “Le pusimos Abrumi. Ese es el nombre de su nueva vida. El veterinario calcula que debe tener unos diez años pero está muy deteriorado por los años de maltrato y abandono que sufrió. La buena noticia es que el control cardiológico le dio muy bien, así que creemos que es cuestión de tiempo para que pueda aprender a confiar en los humanos y tener una vida tranquila, sin miedo”.

"Ni siquiera sabe lo que es dormir adentro de la casa, mucho menos en un colchón. Los años de maltrato hicieron estragos".
«Ni siquiera sabe lo que es dormir adentro de la casa, mucho menos en un colchón. Los años de maltrato hicieron estragos».

Abrumi necesita tiempo, paciencia y mucho amor. “Ni siquiera sabe lo que es dormir adentro de la casa, mucho menos en un colchón. Está cada día mejor pero todo tiene que ser muy cuidado a su alrededor: nada de ruidos fuertes, movimientos bruscos o voces graves. Los años de maltrato dejaron sus secuelas y hay respetar su proceso para que pueda estar, de a poco, mejor. Creemos que pronto aparecerá la familia que lo quiera adoptar con el corazón y darle la vida que se merece: de amor y respeto, como debió haber sido”. (Los interesados se pueden contactar con Adriana vía Instagram).

Fuente: lanacion.com

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