Más de 200 brigadistas y siete medios aéreos trabajan intensamente para frenar el avance del fuego, que ya destruyó 1.400 hectáreas del Parque Nacional Los Alerces. Creen que fue intencional.
Aviones hidrantes, helicópteros con helibaldes y más de 200 brigadistas nacionales, provinciales y locales no parecían suficientes para controlar las llamas del incendio en el Parque Nacional Los Alerces, en Chubut. «Los técnicos dicen que el fuego está descontrolado, seguimos trabajando para detener su avance», aseguró este viernes Gabriel Bauer, del Departamento de Conservación del parque.
Desde el ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable a cargo de Sergio Bergman enviaron autobombas forestales, camiones cisterna y equipamiento. Pero hasta las últimas horas de este viernes, el fuego no daba descanso.
El hecho genera especial preocupación ya que se trata de un área protegida con árboles milenarios. El incendio comenzó el jueves pasado y se propagó rápidamente ayudado por el viento y las altas temperaturas en la región.
