Por qué se endeudan los argentinos y cuánto dura el sueldo: el principal motivo que se repite en las encuestas

Tres sondeos recientes coinciden en que el endeudamiento familiar dejó de financiar proyectos para cubrir gastos corrientes. El segmento más joven aparece como el más expuesto y el que más recurre al circuito informal. Desafíos para el Gobierno.

jueves 27/08/2026 - 16:39
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El endeudamiento de las familias y el crecimiento de la morosidad pasaron a ocupar un lugar central del debate público. El presidente y su gobierno salieron a relativizar el escenario y descartaron públicamente, en más de una oportunidad, la posibilidad de un plan de rescate o de alivio para deudores. En el Congreso se acumulan decenas de proyectos de distinto tipo para tratar el problema, que podrían convertirse en un frente parlamentario incómodo para el oficialismo, si se generara una presión opositora como la que se dio con la emergencia en discapacidad o el financiamiento universitario.

Y, además, el endeudamiento de los hogares ya empezó a funcionar como consigna de protesta en la calle, ya sea por convicción o cálculo político, de algunos sectores gremiales y movimientos sociales

En este contexto, el problema del endeudamiento también viene apareciendo cada vez con más fuerza como preocupación en encuestas de opinión, que sondean, entre otras cosas, por qué y para qué se están endeudando quienes se endeudan. TN analizó tres estudios y habló con sus responsables.

Management & Fit realiza encuestas mensuales sobre la situación económica, social y política del país. A fines del año pasado, la consultora incorporó a sus estudios un módulo específico sobre endeudamiento familiar, que busca dar cuenta de cómo los hogares financian sus gastos corrientes y qué instrumentos utilizan. Desde diciembre de 2025, el endeudamiento personal o familiar se mantiene de manera sostenida entre las principales preocupaciones que mencionan los encuestados, medición a medición. En la última encuesta, publicada a fines de julio, “problemas de endeudamiento personal o familiar” aparece en el cuarto lugar del ranking de preocupaciones, con el 11,1% de las respuestas, detrás de otras de índole económica como “dificultad para llegar a fin de mes” (24%) o “bajos ingresos” (20,4%), y también de la inseguridad (14,7%).

principalmente en los últimos 12 meses. En los tres cortes desde fin de año pasado —diciembre, abril y julio—, la principal respuesta fue la misma: comprar alimentos y cubrir gastos del mes, en torno al 33%. A esa respuesta le siguieron, en la última medición: pagar otras deudas para refinanciar o ponerse al día (13,7%); comprar electrodomésticos u otros bienes durables (8,5%) y pagar el alquiler o la vivienda (5,9%). Endeudarse para poner o sostener un emprendimiento quedó en 4,7%; por gastos en salud, en 2,4%; y en educación, en el 1,1%.

“Lo que tenemos registrado es que el endeudamiento no es para bienes duraderos, ni para inversión, ni para ahorro: es para financiar gastos de consumo, y en general de consumo cotidiano, sea supermercado o bienes no durables. Esto tiene dos efectos: por un lado, el impacto en el humor social, y por otro, que cualquier instrumento económico que vos quieras implementar va a ser muy difícil que genere un shock de consumo cuando la gente está tan endeudada”, dice Mariel Fornoni, directora de M&F.

“Mucho del apoyo a este gobierno está basado en las expectativas. Es decir, la gente no siente que esté mejor. Lo que siente es que el gobierno hizo cosas bien con la estabilización de la macroeconomía, con mejorar algunos índices, con que no se dispare el dólar y varias cuestiones, pero no ve en qué momento le va a llegar a tener una mejor calidad de vida. Una pregunta es cuánto se puede sostener una expectativa o un buen humor social cuando la gente está muy endeudada”, agrega.

Zentrix Consultora publicó semanas atrás un estudio de alcance nacional, con 1468 casos relevados a fines de julio, que analiza, entre otros elementos, hasta qué día del mes le alcanzan sus ingresos a los encuestados. El 66% respondió que agota sus ingresos antes o hasta el día 20; el 23,8% dijo que llega a fin de mes y un 9,3% que además puede ahorrar. El análisis puede segmentarse por edad: entre los de 18 a 39 años, el 85,5% responde que el ingreso le alcanza hasta el día 20, mientras que en la franja de 40 a 59 esa respuesta baja al 60,6%.

El estudio incluye entonces preguntas sobre endeudamiento familiar. Entre las principales preocupaciones de los encuestados, las deudas aparecen en el sexto lugar, detrás de la corrupción y de una serie de otros problemas ligados a la economía (los ingresos o el salario, la incertidumbre económica, el desempleo y las tarifas de los servicios públicos). Consultados sobre si tomaron alguna deuda o crédito en los últimos seis meses, el 61,9% de los encuestados respondió que Y al preguntarles a qué atribuyen principalmente su nivel de endeudamiento, más de la mitad, el 53,7%, eligió la opción “a que mis ingresos no alcanzan para cubrir los gastos básicos”. Le siguieron el “aumento de tarifas y servicios públicos” (23,1%) y la “compra de bienes durables” (11,5%); y una “situación imprevista, como una enfermedad, un desempleo o una emergencia familiar”, representó el 7,6% de las respuestas.

“Desde principio de año la gente ya viene diciendo: ‘No estoy llegando a fin de mes cómodo con mis ingresos’. Empezamos a preguntar a qué día del mes llegan con sus ingresos. Cada vez más gente te va diciendo menos días. Entonces, ¿cuál es la razón, por qué se endeudan? Y bueno, básicamente es para comer o pagar servicios. El ingreso disponible de la familia, que es los ingresos menos los gastos fijos que uno tiene en la casa, cada vez es más chico, más bajo. Se puede cruzar nuestra encuesta con cualquier dato duro del INDEC: cae consumo masivo, cae alimentos. Si hay que decidir entre comer y endeudarte, la decisión es clara”, dice Claudio Montiel, director de Zentrix.

Tanto M&F como Zentrix señalan al segmento más joven como uno de los más afectados por el problema del endeudamiento. “El sector joven es el que responde que más problemas laborales tiene, es el que menos llega a fin de mes y el que más se está endeudando, sobre todo en sistemas informales, porque justamente está fuera de la formalidad”, afirma Montiel.

“Los jóvenes son tal vez el núcleo del votante del oficialismo, que es un segmento vulnerable, con trabajos precarios, muy endeudado. Entonces, para el Gobierno, esto también puede ser una complicación, porque es el segmento que tendrían que convencer para que se movilicen nuevamente y vayan a votar”, agrega Fornoni.

El Instituto Universitario CIAS, fundado en 1956 por los jesuitas y dedicado a la investigación social, publicó en julio un informe sobre la situación económica y el posicionamiento político de los jóvenes de barrios populares del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). El estudio se basa en una encuesta cara a cara a 964 jóvenes de 16 a 24 años. El 60% de los jóvenes dijo que su hogar tuvo que reducir el consumo o el gasto en algún rubro en lo que va del año: el 40% recortó en alimentos, el 18% en ropa o calzado, el 17% en recreación y el 14% en servicios como luz, gas o telefonía.

Por otra parte, el 57% de los encuestados respondió que en su hogar debieron pedir plata prestada o tomar un crédito para afrontar gastos cotidianos, excluyendo compra de materiales o electrodomésticos. El informe señala una clara relación entre quienes debieron ajustar gastos en sus casas y quienes se endeudaron de algún modo: entre los hogares que ajustaron, el 66% tomó deuda; mientras que en los hogares que no se ajustaron, el 41% tomo deuda.

“Entre los que declaran que en sus casas se ajustaron es donde más tuvieron que endeudarse. Es decir, algo que parece obvio, pero no lo es. No solamente se están ajustando los gastos, sino que además toman deuda para pagar esos gastos. No les alcanza con el ajuste que han hecho”, dice Santiago Poy, vicerrector de Investigación del CIAS.

Por último, el estudio también muestra que, en estos hogares, el endeudamiento pasa sobre todo por fuera del sistema financiero formal. El 37% se endeudó únicamente por canales informales, el 13% combinó formales e informales y solo el 6% recurrió exclusivamente a los formales. Entre quienes tomaron deuda, el 68% pidió plata a familiares o amigos y el 39% a un prestamista del barrio; las billeteras virtuales (21%) y la tarjeta de crédito (18%) quedaron en un segundo plano.

Crédito

Infografía: Damián Mugnolo (TN Videolab)

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