En la sucursal de ese supermercado de Kilómetro 4, el secretario de Seguridad local, Carlos Marsó remarcó que hay varias irregularidades detectadas. “En un control rutinario no solo de la secretaría de Seguridad sino que en conjunto con la Secretaría de Gobierno a cargo de las áreas de Fiscalización, Abasto, Bromatología y Veterinaria, Habilitaciones, donde se observan las novedades que hay que resaltar, que son varias”, expresó el funcionario.
Cuando todo parecía indicar que se iba a proceder a la clausura, llegaron los llamados de un alto funcionario que congelaron la acción punitoria, ante lo que Marsó dijo esta mañana que “les vamos a dar (a la empresa) un plazo perentorio de 24 horas para que solucionen estas novedades que surgen, que son de acuerdo al dictamen de Habilitaciones que confeccionó las actas, con referencia a reposiciones, a otras cuestiones del área y en Seguridad, netamente sobre los extintores, y otro problema son los changos que colocan en las cajas no utilizadas, los empleados con los carritos haciendo reposición que no se debe hacer en el horario de comercio sino cuando está cerrado”.
En tal sentido, comentó a FM La Petrolera 89.3 MHz que “para nosotros, los sistemas de evacuación y de seguridad, no están en condiciones. Están ya en estos momentos solucionados. Pasado mañana volvemos y si no están solucionadas las novedades, vamos a hablar de otra manera”.
De las mercaderías cercanas a su fecha de vencimiento, Marsó dijo que hay un depósito, con una sala que es una especie de cocina donde hay mercadería con fecha caducada. “Cuando se hace la inspección, uno interviene como funcionario pero también pero como un cliente, un vecino más, y eso nos dice que si está vencida el 28 de octubre, hoy no puede estar dentro del supermercado bajo ningún punto de vista, debe estar fuera, en una playa o contenedor, en cualquier otro lugar. No puede estar adentro porque cabe la duda que cambien el sticker y le pongan una fecha nueva, soy desconfiado. Tiene que salir de adentro del supermercado”, determinó.
Finalmente, consideró que a pesar de las inspecciones que hacen, le piden a la gente que, así como les agradecen que cuando toman una tierra les avisen y acuden de inmediato, “que nos informen de estas novedades, que no tengan vergüenza. Todos los supermercados tienen un libro de quejas. Asiéntenlo ahí, porque cuando venimos en inspección lo primero que hacemos es verificar el libro. De ahí sacamos las novedades, no las inventamos nosotros. Es la misma gente que va volcando eso al libro y si todos colaboramos en esto, todos vamos a llevar a una mejor situación”.
