La actividad metalúrgica registró un alza de 2,5% en septiembre respecto de agosto, pero cayó 3,3% en la comparación interanual, según el informe mensual de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra). El incremento mensual no alcanzó para compensar el retroceso del mes previo: en agosto, la producción del sector había caído 6,1% frente al mismo mes de 2025.
Con este resultado, la actividad acumula una contracción de 5,3% en lo que va de 2026. El informe señala que el sector continúa en un nivel históricamente bajo y no muestra señales de recuperación. La suba de septiembre respecto de agosto tampoco modificó el panorama general: todos los sectores productivos relevados tuvieron caídas interanuales.
Uno de los datos que refleja la debilidad de la actividad es la utilización de la capacidad instalada. En septiembre se ubicó en 40,2%, con una caída de 4,3 puntos porcentuales frente al mismo período del año pasado. Se trata del registro más bajo para un septiembre desde 2016, cuando comenzó la serie disponible. En términos concretos, seis de cada diez máquinas permanecen sin uso.
El presidente de ADIMRA, Elio Del Re, afirmó que “la actividad metalúrgica continúa sin mostrar señales de recuperación”. Según explicó, la debilidad de la demanda, la postergación de inversiones y la menor contratación de equipos se reflejan en el bajo nivel de utilización de la capacidad instalada y en las dificultades que atraviesan las empresas del sector.
Fundición registró el retroceso interanual más pronunciado, con una baja de 8,8%. Le siguieron Carrocerías y remolques, con 7,6%, y Bienes de capital, con 4,4%. En este último rubro, las empresas señalaron escasez de pedidos y contratos, vinculada en algunos casos con inversiones que sus clientes decidieron postergar.
También cayeron Equipamiento Médico (-3,3%), Maquinaria agrícola (-2,5%), Equipos y Aparatos Eléctricos (-2,3%), Autopartes (-1,9%) y Otros Productos de Metal (-1,3%). En Fundición y en Carrocerías y remolques, las empresas consultadas mencionaron, además de la menor demanda, dificultades de financiamiento y competencia importada.

La contracción también abarcó a todas las cadenas de destino de la producción metalúrgica. Consumo final tuvo la caída más marcada, de 6,2%, seguida por Alimentos y bebidas, con 5,2%. Construcción retrocedió 4,5%; Automotriz, 3,9%; y Agroindustria, 3,1%.
A esas bajas se sumaron las de los proveedores de Petróleo y gas, que cayeron 3,3%; Energía eléctrica, con un retroceso de 3%; y Minería, con una disminución de 1,9%. Entre las empresas vinculadas con petróleo y gas, el informe registró referencias a la falta de contratos y proyectos y a la compra de equipos y componentes en el exterior.
Del Re sostuvo que los proyectos de inversión anunciados, en particular en energía y minería, podrían generar oportunidades para la industria nacional. “Argentina cuenta con activos productivos de enorme valor, construidos a lo largo de décadas de inversión, conocimiento y desarrollo tecnológico”, dijo. Y agregó que el desafío es que esas inversiones también impulsen a las empresas locales, generen oportunidades productivas y creen empleo de calidad.
Las cinco principales provincias metalúrgicas también registraron caídas interanuales. Entre Ríos tuvo el retroceso más pronunciado, de 5,5%; Córdoba cayó 4,6%; Buenos Aires, 3,7%; Santa Fe, 2,3%; y Mendoza, 1,1%.
En cuanto a las perspectivas, el 45,2% de las empresas no espera cambios en su producción durante los próximos tres meses, de acuerdo con el informe. Esa respuesta fue la más frecuente entre las firmas consultadas.
El nivel de empleo de las empresas metalúrgicas bajó 1,9% frente a septiembre del año pasado. En la comparación con agosto, en cambio, no mostró variaciones.
