La imponente figura de Bryan Carabalí en la pintura y la frialdad de los bases en la línea de libres durante los momentos calientes le permitieron al anfitrión destrabar un juego durísimo y adelantarse 1-0 en la serie.
El Socios Fundadores volvió a vestirse de fiesta para albergar el arranque de la etapa más decisiva de la temporada. En un encuentro de dientes apretados, con pasajes de alto voltaje físico y un desenlace no apto para cardíacos, Gimnasia y Esgrima derrotó a Ferrocarril Oeste por 81-77 y se adjudicó el primer chico de la semifinal de la Liga Nacional.
El inicio del pleito mostró al conjunto de Caballito más fino, obligando a Gimnasia a remar desde atrás. Sin embargo, el «Mens-sana» reaccionó rápido luego de la lesión de Emiliano Lescano y de la mano de una intensa defensa y transiciones efectivas que le permitieron clavar un parcial demoledor para sacar una máxima de 11 puntos (19-8). El primer chico no estuvo exento de dramatismo: un durísimo choque entre el ecuatoriano Bryan Carabalí y su compañero Marcos Chacón, hizo encender las alarmas por posibles lesiones, aunque ambos pudieron continuar. El cuarto inicial se cerró con el dueño de casa arriba por 23-14.
Baches, imprecisiones y la reacción de la visita
El segundo período arrancó sumamente deslucido. Promediando los primeros cuatro minutos y medio, el tablero apenas se movió con un pálido 3-3 debido a las pérdidas de ambos lados. En el local, las malas decisiones apresuradas de Sebastián Carrasco lo mandaron rápido al banco por disposición técnica. Ferro aprovechó el desconcierto y achicó a seis (28-22).
Cuando la visita amenazaba con ponerse a una sola posesión desde el perímetro tras un error de Emiliano Toretta, Gimnasia recuperó la memoria; una soberbia volcada de Carabalí devolvió los 11 de luz (38-27) y dos libres de Martiniano Dato estiraron la máxima a 13 (40-27). No obstante, los de Buenos Aires castigaron en el cierre con un parcial de 8-1 para irse al descanso largo a tiro: 41-35.
Tercer cuarto de hacha y tiza
En la reanudación, el trámite cambió por completo. Ferro metió presión en el primer minuto y medio y, aunque Jano Martínez erró un triple para pasar al frente, un doble posterior de la visita empardó las acciones en 41. Segundos después, la bomba perimetral llegó para los de Caballito, que pasaron al frente 44-43 con poco más de seis minutos por jugar.
La historia sumó un quiebre cuando Martínez se retiró prematuramente por cinco faltas personales tras cometer una técnica. Allí, Gimnasia capitalizó desde la línea con conversiones de Chacón y Carrasco, sumado a un robo del chileno que devolvió la ventaja (49-44). Ferro no se rindió y contestó por la misma vía para ponerse a dos (51-49). Una falta antideportiva sobre Chacón y la efectividad de Toretta le dieron aire al Verde (55-49), pero Hernández volvió a igualar el desarrollo en 55. En la agonía del parcial, tras un libre marrado por Rivero, una tremenda intercepción de Horton culminó en un doble con falta incluida, permitiendo que la «Magia Verde» ingrese al último cuarto liderando 59-55.
Carabalí y los libres sentenciaron la noche
Los últimos 10 minutos mantuvieron la tónica de paridad absoluta. Cuando restaban 4:40″ y el marcador ardía, Bryan Carabalí metió un tapón fenomenal que evitó que Ferro pasara al frente y encendió a las tribunas. Dos robos clave en primera línea y una pérdida ofensiva de los capitalinos estiraron el margen local a seis (73-67) a falta de 2:34″, una luz que el juvenil Dato defendió con una gran bandeja rompiendo hacia el aro (75-69).
Tras el tiempo muerto pedido por el banco visitante, los segundos finales se jugaron con el corazón en la mano. Una pérdida de Gimnasia le dio suspenso al epílogo, pero a falta de 50 segundos, Carrasco exhibió toda su templanza para encestar dos simples fundamentales (77-71). Pese a una ingenua falta posterior del Verde que cortó el reloj y le permitió descontar a Ferro, otra espectacular volcada de Carabalí mantuvo la distancia.
A solo 10.8 segundos para la conclusión, con el marcador 79-75, el chileno Carrasco fue sometido a la línea de castigo y no falló: anotó los dos libres de la tranquilidad. El doble final de Ferro sobre la chicharra solo sirvió para decorar el resultado de un 81-77 definitivo.
Gimnasia cumplió con los deberes en su fortaleza y ahora buscará estirar la ventaja el lunes en el segundo punto de la serie, pactada al mejor de cinco juegos, antes de trasladar la llave a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
