Con apenas 18 años, Santino decidió apostar por lo que más le apasiona: emprender. Junto a Belén, sale todos los días a vender budines sobre calle 9 de Julio, en pleno centro de Comodoro, donde poco a poco fueron construyendo su propio proyecto: “labudinera.cr”.
La iniciativa nació desde el entusiasmo por crear algo propio y, según cuentan, en poco tiempo cumplirán su primer año de trabajo. “Nos apasiona esto y nos gustaría tener un negocio con fines lucrativos”, expresó Santino, quien además aseguró que siempre estuvo ligado al mundo del emprendedurismo.
“Me gusta emprender. He estado en sociedades con amigos vendiendo ropa, haciendo marcas y mi pasión igual va por ahí, por la confección”, relató. Sin embargo, explicó que en un momento tuvo que elegir entre seguir con el rubro textil o apostar de lleno a la gastronomía.
“Eso a mí me encantaba, pero tuve que elegir entre la confección y la gastronomía”, comentó sobre la decisión que terminó inclinándolo hacia la elaboración de budines y productos caseros.
Con esfuerzo diario y la esperanza de seguir creciendo, Santino aseguró que sueña con un futuro mejor gracias al emprendimiento que comparte con Belén. “Aspiro a la libertad financiera y a otras cosas que esto me puede llevar. Tengo fe”, concluyó.
