Una madre de Rada Tilly denunció una grave situación que involucra a su hija de 15 años, luego de que su número de teléfono fuera difundido presuntamente en un grupo de WhatsApp donde se compartía contenido sexual explícito y participaban adolescentes y personas adultas.
Analía Avilés relató lo sucedido durante una entrevista en el programa Buen Día Comodoro, donde contó que todo comenzó cuando su hija recibió un mensaje de un número desconocido con característica de Trelew. Un hombre le advirtió que su contacto estaba circulando en ese grupo.
La situación generó una fuerte reacción emocional en la adolescente. “Mi nena entró en crisis”, expresó su madre al recordar lo ocurrido.
Según el testimonio de Avilés, al intentar averiguar cómo había llegado el número hasta ese grupo, recibió información que apuntaba a otro caso de una menor de Buenos Aires que también habría sufrido la difusión de su contacto.
La madre explicó que se comunicó con el hombre que había alertado a su hija y le exigió que retiraran el número del grupo por tratarse de una menor de edad. Mientras tanto, la adolescente comenzó a recibir mensajes de otros teléfonos desconocidos, que la familia decidió bloquear y reportar.
Posteriormente, el hombre le envió una captura de pantalla en la que aparecía el número desde el cual se habría compartido el contacto de la joven. De acuerdo con la denuncia de Avilés, ese teléfono pertenecería a un compañero de aula de 14 años.
La mujer aseguró que en el grupo participaban adolescentes de 13 y 14 años, pero también personas adultas de aproximadamente 25 años.
Tras conocer lo sucedido, Avilés acudió a la institución educativa a la que asiste su hija, debido a que el adolescente señalado comparte el aula con ella. Según relató en Buen Día Comodoro, las autoridades escolares dejaron constancia de lo ocurrido mediante un acta, pero le indicaron que no podían avanzar con otras medidas porque los hechos no se habían producido dentro del establecimiento.
La madre cuestionó esa respuesta y reclamó una mayor intervención institucional para proteger a los estudiantes. También indicó que se intentó convocar a los padres del alumno señalado y que la situación fue comunicada a Supervisión Escolar.
Posteriormente, se presentó en la Comisaría de Rada Tilly y, tras encontrar dificultades para formalizar la denuncia, fue derivada a la Comisaría de la Mujer. Allí aportó capturas de pantalla, números telefónicos y otros elementos vinculados con los mensajes recibidos.
De acuerdo con lo que contó durante la entrevista, la denuncia fue remitida a Fiscalía y se dio intervención al área de investigaciones. Sin embargo, hasta ese momento no había recibido información directa sobre los avances del caso.
Avilés también hizo referencia a las consecuencias emocionales que sufrió su hija después de lo ocurrido. Según contó, la adolescente faltó dos veces a la escuela porque no se sentía cómoda tras la situación.
En ese contexto, la mujer remarcó la importancia de acompañar a los menores que atraviesan situaciones similares y evitar que sientan vergüenza o culpa.
“Que no se sientan culpables ni sientan vergüenza, porque no están haciendo nada malo”, expresó.
Además, pidió a las familias que presten atención a los grupos virtuales en los que participan sus hijos y que conversen con ellos sobre los riesgos de compartir información personal.
“No es que difundo un número de teléfono y armo una foto y no pasa nada, y es un chiste. No es un chiste”, advirtió.
La madre aseguró que continuará reclamando respuestas ante las autoridades educativas y judiciales. Por el momento, la denuncia se encuentra bajo investigación y no hay confirmación oficial sobre la posible comisión de un delito de grooming ni sobre la participación de una organización delictiva.
Fuente: declaraciones de Analía Avilés en el programa Buen Día Comodoro.
