Las olas, que alcanzaron alturas considerables, superaron el muro de contención y anegaron sectores del paseo peatonal y la calzada. Como es habitual, solicitan a la población no acercarse al sector ante el peligro de ser arrastrados por el agua o el impacto de escombros.
Tal como habían anticipado los modelos meteorológicos, la costa de Comodoro Rivadavia se convirtió este sábado en el escenario de una imponente marejada. Desde las primeras horas de la mañana, el mar comenzó a ganar terreno, impulsado por fuertes vientos sostenidos y el pico de la marea, ofreciendo un espectáculo natural tan impactante como peligroso.
Las imágenes obtenidas mediante un vuelo de drone (FPV) muestran la magnitud del fenómeno: olas de gran volumen rompiendo con violencia contra el muro de la costanera céntrica, lanzando grandes columnas de agua y espuma que cubrieron por completo el sector de las veredas y llegaron incluso a la Avenida Tiburón y zonas aledañas.
Impacto en el borde costero
La fuerza del agua no solo generó anegamientos temporales, sino que también arrastró sedimentos y restos marinos hacia el asfalto. El fenómeno es seguido de cerca por el área de Defensa Civil, ya que se espera que las condiciones se mantengan inestables durante el resto de la jornada, coincidiendo con la próxima pleamar.
El «mar de fondo», provocado por tormentas mar adentro, genera un oleaje con mucha energía que, al chocar con la estructura de contención urbana, produce el efecto de «salpicadura» que alcanza los postes de luz y el mobiliario urbano del paseo costero.
Advertencias y seguridad
Debido a la peligrosidad del fenómeno, las autoridades locales reiteraron el pedido de extrema precaución. Se recomienda a los conductores transitar con cuidado por la zona costera debido a la presencia de agua y piedras sobre la calzada, y se solicita a los peatones y curiosos evitar acercarse al muro para tomar fotografías.
«Es un fenómeno cíclico pero de gran potencia. El riesgo de ser golpeado por el agua o por algún objeto desplazado por el mar es real», indicaron fuentes de seguridad. Por el momento, no se han registrado daños estructurales graves, pero el monitoreo será permanente hasta que el frente de tormenta comience a ceder.
