No cambiará ni ablandará la política económica. Sería hacer populismo para combatir el populismo y perder credibilidad. Esas fueron las definiciones que Javier Milei bajó el lunes, en el arranque de la semana, a todos sus ministros durante la reunión de Gabinete. Y que repitió el jueves ante un grupo de alumnos secundarios.
Pero la realidad y el pragmatismo terminaron por imponerse y el Gobierno anunció un plan de créditos hipotecarios y promovió elevar el salario básico garantizado por los convenios colectivos. Todo lo cual muestra la preocupación oficial por el nivel de actividad y el consumo, publicó TN.
En los últimos días, Milei buscó recuperar la agenda política. Y avanzó algunos casilleros. Mientras que en julio estuvo en Olivos y no concurrió a la Casa Rosada, y la semana pasada hizo tres apariciones públicas, en los últimos siete días buscó reinstalarse como protagonista. Se mostró hiperactivo en las redes sociales, dirigió el lunes la reunión de Gabinete, recibió el martes a diputados y senadores libertarios y el miércoles festejó la media sanción de la reforma de la carta orgánica del Banco Central.
Patricia Bullrich anunció que en 15 días se volverá a debatir en comisión del Senado la reforma electoral, que incluye Ficha Limpia. Pero aún no hay certeza completa de que el Gobierno tenga los votos para suspender las PASO.
El miércoles, sin embargo, la agenda giró hacia la economía. Diputados avanzó con la media sanción de la reforma de la Carta Orgánica del BCRA y de Inocencia Fiscal II, mientras que la oposición, con la ayuda de algunos aliados, mostró que tiene 133 votos para instalar un proyecto que proteja a los deudores morosos.
Fue una sesión muy extensa, que terminó con dos éxitos para el Gobierno: la reforma de la carta orgánica del BCRA, con 144 votos, e Inocencia Fiscal II, con 139. Pero la oposición hizo encender una luz amarilla. Con la ayuda de algunos aliados del Gobierno, alcanzó 133 votos cuando quiso tratar un proyecto de ley para proteger a los deudores morosos y, si bien sabía que no le alcanzaba para imponer el tratamiento sobre tablas, mostró que tiene fuerza y votos para convocar a una sesión especial.
En ese contexto, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció un programa de créditos hipotecarios que otorgarán los bancos con fondos que licitarán al apetecible Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de las jubilaciones. Caputo buscó dibujar una carambola a varias bandas: reactivar la economía rumbo a 2027, que la sociedad deje de hablar de la mora de las familias (un tema que puso la oposición en la agenda) y ofrecer una solución para acceder a la primera vivienda. Además, la solución les permite a los bancos fondearse con dinero del FGS a una tasa baja y a plazos largos.
La situación de los morosos no es la peor de la historia. El último informe económico que elabora Fausto Spotorno, del estudio Orlando Ferreres, indica que la morosidad, a partir de mayo y junio, dejó de crecer. El dato también surge de los datos del BCRA: actualmente alcanza al 12,8% de los deudores, mientras que luego de la crisis de 2001 llegó a superar el 20% e incluso fue mayor a comienzos de los noventa. Ese porcentaje corresponde al monto total adeudado, es decir, no permite dimensionar la cantidad de personas que no pagan sus deudas hace tiempo. Una información que resultaría clave, claro.
