Mamá de Yasmín: «Se dijeron muchas calumnias de mí»

A casi seis semanas y media de la atroz noticia que conmocionó a la sociedad comodorense y al país todo, la madre de la niña de 11 años violada y asesinada en la noche del…

lunes 04/11/2013 - 11:00
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A casi seis semanas y media de la atroz noticia que conmocionó a la sociedad comodorense y al país todo, la madre de la niña de 11 años violada y asesinada en la noche del sábado 14 de septiembre, habló con diario Crónica.

En ese lapso de tiempo, Daniela Bilich no tuvo festejo por el día de la madre ni mañana tampoco tendrá un cumpleaños feliz. Serán 37 primaveras con el recuerdo permanente del horror y de muchas preguntas sin respuestas.

En la nueva casa -alquilada por otra parte- se encuentran las cosas simples de un living y una cocina; dos de sus hijos varones miran un canal infantil sentados en el sillón, mientras el más pequeño, un bebé de apenas unos pocos meses de vida, es cuidado por la hija que en dos semanas más cumplirá sus 15. Los pequeños bajan el volumen del televisor y se van a seguir mirando dibujitos a su habitación. Al borde de la mesa, se sientan los cronistas y en el otro borde, la sufrida mujer.

No hay grabador de por medio, solo birome y anotador. “Más que entrevista, que sea una charla, quisiera preguntarte cuánto hay de verdad de las cosas que se hablan de vos…” se le aclara a Daniela.

Es que tras el hallazgo el lunes 16 de septiembre después de las 13:30 del cuerpo sin vida brutalmente abusado de la pequeña Yasmín, y los días posteriores con muchos interrogantes y escenas de violencia social en calles del barrio 30 de Octubre y su extensión, algunas redes sociales explotaron y no fueron pocos los sospechosos.

Sólo basta recordar que la trascendencia de la identidad y fotografía de uno de ellos le trajo no pocos problemas a ese joven ya que fue golpeado cuando llegó a la casa donde alquilaba con una hija y su pareja, y debió irse de la ciudad, pero en la localidad donde fue a vivir también lo reconocieron y los golpes e insultos se volvieron a repetir.

“Todavía recuerdo cuando un hombre de la Brigada me trajo una foto (la del prófugo sindicado autor material del hecho, Miguel Ángel Paillalef) y sin decirme quién era me preguntó si lo conocía, le dije que no, no lo conocía…”.  Y Daniela supone que si su hija llegó a conocerlo puede haber sido en su posparto. “Cuando pasó lo de Yasmín, el bebé tenía dos meses y dos días, y tuve un posparto por haberme quedado placenta en el útero y encima venía de un problema en el ciático que hasta ahora me impide caminar normalmente; estuve una semana internada, y un hermano se quedó con los chicos. A veces pienso que en ese lapso ella pudo haberse cruzado con este hombre. No sé qué pensar ya que mi hija de 14 años tampoco lo conoció. Pero se dijeron tantas cosas, que yo mandaba a mis hijas a trabajar, que las quería prostituir, se han dicho cosas espantosas. Yo viví en el barrio (30 de octubre) desde los 7 años, pero no hice tantas amistades ni tampoco en mi casa desfilaban los hombres como dijo alguna gente. Si hasta anduvieron diciendo que vendía droga… siempre fui honesta y trabajadora, trabajé en una pesquera, en panaderías, y ahora sigo trabajando en mi casa levantando pedidos por pan casero, tortas, calzones rotos… tengo que pensar en mis otros cuatro hijos…” dijo en una parte de la charla.

Dejar el barrio

Las preguntas aparecen por decantación. La mamá de Yasmín Chacoma responde espontáneamente. “Tuve que dejar de hablar con la prensa por pedido de la fiscal y de la Brigada, era para estar más concentrada en ayudar en la causa. Lloré mucho pero todavía no puedo descargarme, y para ayudar en la causa necesitaba tranquilidad. Todo el mundo quería ayudarme en algo y los entiendo, pero era una especie de acoso permanente; necesitaba tranquilidad, por eso decidí mudarme; pero ni siquiera pude traer todas mis cosas. Pensar que antes de esto nos estábamos encaminando para llevar una vida mejor, Yasmín terminaba la primaria en la Escuela 143 y se entusiasmaba con la secundaria y algún día llegar a ser médica; que extraño todo, quería ser médica forense…”.

Hay momentos de la charla-entrevista, en que ganan los silencios. Alguna que otra pausa para escuchar a los niños en sus habitaciones. “Se dijeron muchas calumnias de mí, si hasta tuve que someterme a una pericia caligráfica por un escrito hallado en el lugar ese… No conocíamos esa zona. Alguna vez pasé por ese camino cuando trabajaba en Rada Tilly. No entiendo aún cómo esta persona convenció a mi hija de que la siga. Pero confío en que lo van a encontrar y vamos a saber la verdad de todo lo que pasó, incluso si hubo un segundo involucrado; a lo mejor ahí se descubra la verdad. Yo no tenía enemigos como para que piensen que fue una venganza hacia mí, eso es lo que no entiendo todavía…”.

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