“Lo que es legítimo y justo debemos hacerlo realidad”, preanuncia la misiva del ex secretario general de la Regional Sur de la ATECh, que volvió a calzarse el guardapolvo. “Hoy, 6 de octubre de 2014, he vuelto a mi lugar de trabajo en la escuela”, se tituló la misma. Texto completo.
“Junto a gran parte de los compañeros que venimos luchando por recuperar la ATECH como una herramienta de los trabajadores de la educación, consideramos que siempre debemos luchar por lo justo y por lo que corresponde legítimamente, sin especulaciones mezquinas, individualistas o sectarias. Por eso, hace tiempo veníamos reclamando que se constituyera el Congreso Provincial y que trate la resolución de la elección provincial, que quedó congelada por el Ministerio de Trabajo de la Nación. Dicho congreso, con un temario acotado sólo a Memoria y Balance del ejercicio 2012 se realizó el 21 de agosto pasado. Allí, por decisión de la mayoría de sus integrantes, se resolvió incorporar al temario la situación del sindicato respecto a las elecciones sin definición, decidiendo dicha mayoría aprobar que los compañeros y compañeras electos en las regionales asuman sus responsabilidades, al no existir controversia alguna respecto a los resultados de las elecciones para dicha instancia, aprobándose también, realizar una consulta sobre cómo definir la elección a nivel provincial.
La conducción provincial y parte de los congresales (aquellos que quedaron en minoría y se retiraron del congreso), plantearon la nulidad de esas decisiones ante el Ministerio de Trabajo de la Nación, sin conseguir que este se expidiera. Por lo tanto, cada una de las resoluciones está plenamente vigente y todas son de cumplimiento obligatorio para los órganos del sindicato, así como también está vigente la continuidad de ese congreso (había pasado a cuarto intermedio), frustrada por el cierre por parte de la conducción provincial, de la sede en la que debía llevarse a cabo.
Por ello, porque creemos que la democracia y la lucha por lo que creemos justo debe ser honrada con acciones, no sólo con palabras, efectivizamos la resolución del congreso provincial el 5 de septiembre último, con la asunción del nuevo Concejo Ejecutivo compuesto por compañeros y compañeras que para ello fueron electos.
Quienes componíamos la conducción de la Regional Sur hasta ese día, nos comprometimos a no continuar usufructuando la licencia gremial y a volver al aula, para dar un mensaje claro a nuestros compañeros y compañeras acerca de lo que corresponde y a quiénes les corresponde. Ese es uno de los compromisos políticos que asumimos como lista lila hace más de cuatro años. Ese mensaje también es para el Gobierno de Chubut: corresponde que quienes cuenten con las licencias gremiales, como representantes de los trabajadores de la educación de Comodoro Rivadavia y de Rada Tilly sean los electos el 10 de octubre del 2013 y nadie más.
Cabe aclarar que mi reincorporación al puesto de trabajo en la escuela, no significa claudicación alguna respecto a lo que sostenemos los trabajadores que componemos la lista lila: Ganamos la conducción provincial. Tuvieron que anular groseramente mesas de Comodoro Rivadavia, luego de recortar el padrón de la Regional Sur para esas elecciones, hacer fraude en mesas de la cordillera, borrar escuelas completas de padrones de mesas, entre otras vergonzosas estratagemas, para intentar evitar el cambio reclamado en toda la provincia. Aun así, aún no lo lograron. Hoy sólo se valen del control del dinero de los afiliados y se escudan en la “prórroga del mandato” dispuesta por el Ministerio de Trabajo (negando la autonomía de nuestro sindicato) para seguir perpetuándose en sus cargos, aun sabiendo del repudio de gran parte de los docentes a los que dicen representar, hecho que fue muy visible en el principio del ciclo lectivo 2014, con aquel paro provincial que se hizo a pesar de la oposición de esa conducción provincial. Un paro que tuvo su semilla o inspiración en el coraje de las docentes y los docentes de la Regional Sur que mostraron que luchar por lo que es justo, es posible y es necesario.
La continuidad de la conducción provincial actual, le es muy conveniente sobre todo al gobierno: no hay cuestionamiento, crítica u observación alguna a la política educativa, a las condiciones de trabajo y salariales de los docentes en este contexto inflacionario, no se reclama por el impuesto a las ganancias, no se reclama la multimillonaria deuda del gobierno con nuestra obra social y caja de jubilación, no se reclama la recuperación de nuestro sistema de jubilación, no se reclama capacitación docente para aquellos que ejercen sin haber sido formados para ello (que debe estar en manos de Estado y no de una agrupación política, como pretendieron), no se oye la voz de los trabajadores que sostienen la educación pública, a través de sus representantes, no se les pregunta qué se debe decir en su nombre… Eso es ser sostén del gobierno.
En mi caso, luego de cumplirse el periodo de tiempo dispuesto por el régimen de licencias para volver al aula tras el cese en un cargo gremial electo, me reintegré hoy a mi cargo de maestro de grado en la Escuela Nº 204 y a mi cargo de preceptor en el Colegio Nº 766.
Quiero agradecer, en nombre mío y de muchos trabajadores docentes el apoyo y el aliento recibido en momentos difíciles, sobre todo aquellos del 2013 que han quedado marcados a fuego en tantos de nosotros y que seguirá repercutiendo en nuestro futuro y en el de otros trabajadores. El apoyo y la palabra sencilla, directa de los trabajadores que saben de la injusticia y desigualdad en medio de tanta abundancia y que son solidarios con los que luchan, porque se identifican en ellos: al trabajador petrolero que se bajó de la camioneta cuando lo instaron a enfrentarse contra otro trabajador; a la mamá que sabe que perder días de clase es perjudicial, pero que prefiere ver a docentes valientes que se arriesgan por sus convicciones y necesidades en lugar de ser mansas ovejas que se resignan, porque sabe que eso se enseñará, de una manera o de otra; al vecino anónimo que dijo ¡fuerza!, al sincero y respetuoso que pidió y propuso, opinó sin insultar, sin condenar; AL LABURANTE que está cansado de lo mismo de siempre, de los mismos de siempre, que celebra cuando alguien sanamente dice basta de lo mismo de siempre, para hacer realidad algún cambio, alguna conquista por pequeña que sea, ante los que “detentan y ostentan” un poder que se les delegó para estar al servicio del pueblo, no para ningunearlo o menoscabarlo.
Como parte de una larga lista a quienes quisiera agradecer están los inspectores de tránsito. Tal vez resulte extraño este saludo, pero nos ha tocado estar muchas veces en la calle denunciando atropellos del gobierno y de sus cómplices y siempre hemos contado con la cordialidad y el cuidado de estos trabajadores, que a pie o en sus motos nos han cuidado a nosotros y a los conductores que se encontraban con los maestros de sus hijos en la calle, por eso quiero valorar su trabajo, porque resultó un acompañamiento.
A los periodistas y medios de prensa que han tratado de ser ecuánimes, distinguiendo lo justo y planteando leal debate para esclarecer la confusión y la desinformación, más allá de sus compromisos económicos o de su adhesión política al gobierno de turno o a algún sector opositor a él. A ellos, mi sincero agradecimiento. El pueblo sabe distinguir la posición política de cada comunicador, no es necesario decir más al respecto.
Siempre queda pendiente el debate que nos debemos todos los trabajadores ¿Qué le ha sucedido y qué le sucede a la educación pública? Esa educación de la que sabemos que aún podemos estar orgullosos, porque es una conquista distintiva de los trabajadores argentinos, que llegara a ser destacada en el mundo. Por ese orgullo, porque es necesaria como uno de los pilares para un futuro mejor es que seguimos defendiéndola y luchando contra aquellos que sólo pretenden como todo objetivo “que parezca que todo está bien”. En esa discusión no rehuimos la responsabilidad que nos toca, los docentes tenemos mucho que revisar en nuestras prácticas y poner en debate la realidad de estas y de sus necesidades, pero no somos los responsables de las carencias en las escuelas y de las decisiones que toma el gobierno. La educación –como otros derechos- es un tema que nos concierne a todos, pero la responsabilidad de lo que le sucede es exclusivamente de los que la conducen políticamente desde el Estado.
Mientras tanto, con aciertos y errores, pero con real compromiso en la gran mayoría, con real anhelo de contribuir al proyecto de vida de cada alumno -o ayudar a forjarlo en muchos casos-, los que sostienen la educación pública son los trabajadores docentes y los trabajadores no docentes en cada escuela estatal.
En ese marco, la lucha de los trabajadores de la educación por una educación para el pueblo y al servicio del pueblo, continuará dándose, también, en la lucha por recuperar la ATECH para los docentes y al servicio de los docentes”.
