Si bien reconoció que las tasas obtenidas son las que dicta el mercado, advirtió que el municipio vigilará de cerca que el destino de esos fondos sea la inversión en infraestructura y no el pago de deudas de funcionamiento.
La toma de deuda por parte de la administración provincial generó la reacción del intendente Othar Macharashvili, quien planteó condiciones claras para que la ciudad respalde este tipo de procesos financieros.
“Si se toma deuda, que sea deuda para promover inversiones y desarrollo; que no sea para paliar deuda corriente. Eso significa, como en toda familia, que cuando uno toma deuda para canjear deuda, que sea en la positiva”, sostuvo el mandatario.
Macharashvili adelantó que la ciudad mantendrá una postura firme en el reparto de estos dividendos: “Tenemos que ver y cuidar para que esos fondos vengan a los municipios para obras importantes. Vamos a ser muy celosos para que Comodoro tenga lo que debe tener para dinamizar obras”. Finalmente, aclaró que más allá de las obras hídricas ya anunciadas con otros financiamientos, el municipio pretende que este nuevo crédito se vuelque en proyectos que generen empleo genuino y no se diluyan en gastos generales del Estado provincial.
