Brasil celebrará este domingo sus elecciones presidenciales en un escenario marcado por la paridad entre el actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y su principal rival, el senador Flávio Bolsonaro.
La última encuesta de Datafolha ubica a Lula con el 45% de los votos válidos, frente al 42% de Bolsonaro, una diferencia que se encuentra dentro del margen de error. El opositor logró achicar distancias en los últimos días, ya que anteriormente registraba un 40%.
Otro estudio, realizado por Quaest, refleja un panorama todavía más ajustado: 46% para Lula y 45% para Bolsonaro.
Con este escenario, las principales proyecciones apuntan a que ninguno alcanzaría los votos necesarios para imponerse este domingo y la definición se trasladaría a una segunda vuelta prevista para el 25 de octubre.
Ambos candidatos cerraron este sábado sus campañas con multitudinarios actos y movilizaciones, principalmente en el estado de São Paulo, el distrito electoral más importante del país y que concentra alrededor de 34 millones de votantes.
En total, más de 158 millones de brasileños están habilitados para acudir a las urnas en una elección que se presenta como una de las más ajustadas de los últimos años.
