Además, advirtieron por el inminente vencimiento de los subsidios económicos para el mes de junio, la parálisis en la obra del canal evacuador y la falta de controles municipales que impiden la reconexión del servicio de gas. La paciencia de los damnificados por los desplazamientos de tierra en la zona sur de la ciudad parece haber llegado a su límite.
Tras un nuevo encuentro celebrado en el recinto del Concejo Deliberante, Ricardo Malcom, vecino y vocero del barrio Los Tilos, visibilizó la profunda preocupación y el estado de estancamiento en el que se encuentran las familias afectadas. Según denunció, a más de cuatro meses del inicio de la contingencia, la barriada sigue padeciendo una falta total de soluciones estructurales y respuestas oficiales concretas.
El principal eje del malestar radica en las constantes postergaciones respecto de las conclusiones de los análisis geológicos del suelo. «Es preocupante que después de más de cuatro meses todavía en el barrio sigamos sin soluciones. Todavía no hemos podido conseguir que nos comuniquen los estudios que está realizando IATASA y la universidad», expuso el vecino. Según relató a Radiocracia, las autoridades volvieron a prometer los datos para la próxima semana, una respuesta que se reitera de forma consecutiva desde el mes de febrero.
Para los residentes de Los Tilos, los trabajos de campo en su sector han sido prácticamente nulos. «No hemos recibido ninguna devolución por parte de IATASA respecto de los trabajos que están haciendo y que, la verdad, muchos en el barrio no hemos visto; salvo un trabajo que hizo la empresa Geonexa, después no hemos visto actividad. Todas estas postergaciones y dilaciones no hacen más que confirmar nuestras dudas respecto de si han avanzado en algo en particular», fustigó.
El drama de vivir sin gas y los altos costos energéticos
En lo que respecta a la infraestructura de servicios públicos, si bien el sector cuenta actualmente con suministro de agua potable, el servicio de gas natural continúa completamente interrumpido. La prestataria Camuzzi Gas del Sur inició tareas de verificación segmentando las redes tanto en Los Tilos como en el barrio Marquesado debido a que las pruebas de presión iniciales arrojaron resultados negativos. Los vecinos aguardan la última evaluación para saber si se podrá rehabilitar el sistema existente o si se requerirá una obra alternativa de magnitud.
Esta carencia ha golpeado de lleno en la economía y la vida cotidiana de las familias, las cuales debieron reconvertir sus hogares a artefactos eléctricos (termotanques, anafes y estufas), descartando el uso de garrafas de gas envasado por su costo prohibitivo. «Todas las familias hemos tenido que ir transformando algunos de los aspectos de nuestra vida al sistema eléctrico. Muchas casas están preparadas para calefacción con gas, tienen pisos radiantes alimentados con una caldera de agua; la única forma de mantener ese sistema es a través del gas», explicó Malcom.
La prórroga de la emergencia y las obras viales pendientes
Frente a este escenario, la única novedad certera de la reunión parlamentaria fue la confirmación de que los concejales aprobaron una ordenanza que extiende la emergencia habitacional hasta el mes de diciembre. No obstante, el representante vecinal remarcó que ahora la presión debe ejercerse sobre el Ejecutivo Municipal para que implemente los fondos y ejecute las tareas viales demoradas.
Entre los reclamos más urgentes, Los Tilos exige el inicio del canal evacuador y el sellado de las grietas abiertas sobre el pavimento de la calle Casentino. «En Tilos no ha aparecido ninguna máquina todavía. Las grietas que generaron en el hormigón de las calles ya hemos pedido varias veces que las rellenen, como para evitar que el agua de las lluvias penetre y siga generando más inconvenientes en el suelo de la barriada», alertó.
Falta de inspecciones de habitabilidad y subsidios al límite
La situación habitacional del sector cuenta con una complejidad particular: existen cinco viviendas severamente afectadas por el deslizamiento ubicadas sobre la calle Benito Vivas, en el límite con el barrio Marquesado. Mientras el resto de las estructuras no evidencian fallas directas, todas dependen de que el municipio realice los informes técnicos ambientales correspondientes.
«Estamos pendientes todavía de que el municipio, a través del área de Bruno Hernández, realice las verificaciones de habitabilidad de las casas, que es uno de los requisitos que Camuzzi pone para rehabilitar el gas. A más de cuatro meses, todavía no hemos logrado que el municipio avance en las inspecciones», reclamó el vecino. Recientemente se conformó un comité especial para definir la entrega de viviendas de relocalización adquiridas por Provincia y el Municipio, pero el avance está supeditado a que se completen los mencionados relevamientos.
Por último, Malcom encendió las alarmas en torno a la continuidad de la asistencia financiera para el pago de alquileres. Los subsidios vigentes (que oscilan entre los 500.000 y 700.000 pesos según el grupo familiar) tienen fecha de finalización en este mes de junio. «El planteo de todos los barrios era que extendieran la emergencia hasta tanto no se restauraran los servicios de gas y se dejara el barrio en condiciones. Esperamos que el Ejecutivo cumplimente la ordenanza y que en los próximos meses sigan los subsidios porque indudablemente el impacto económico es total», concluyó.
Demandas urgentes presentadas ante el Concejo:
- Informes Técnicos: Presentación inmediata de los estudios de suelo a cargo de la consultora IATASA para el sector de Los Tilos.
- Inspecciones Municipales: Activación del área de Bruno Hernández para certificar la habitabilidad de las viviendas y destrabar la reconexión de Camuzzi.
- Obras Viales: Sellado del hormigón agrietado en la calle Casentino para evitar filtraciones pluviales y reactivación del canal evacuador.
- Ayuda Económica: Continuidad de los subsidios de alquiler de hasta $700.000 más allá del vencimiento estipulado para el mes de junio.
