El sector denuncia una crisis terminal producto de la competencia ilegal de aplicaciones y solicita medidas urgentes, como la declaración de la emergencia económica y la eximición de impuestos municipales.
El sector del transporte de pasajeros local se encuentra en estado de alerta máxima. Oscar Nahuelhual, vocero de los taxistas que se movilizaron este lunes hacia el edificio municipal, describió un panorama desolador para la actividad, asegurando que están «al borde de la desaparición». El reclamo surge tras la entrega de un petitorio a la secretaria Liliana Peralta, con la intención de ser recibidos por el intendente Othar Macharashvili.
El eje central del pedido es la declaración de la emergencia económica para el sector. Los trabajadores denuncian que el transporte ilegal, a través de aplicaciones como Uber, Cabify y DiDi, no es combatido con firmeza desde el municipio. “Nosotros somos legales, pagamos todos los impuestos y no llegamos a fin de mes”, sentenció Nahuelhual.
Propuestas para la supervivencia
Ante la inviabilidad financiera, los taxistas solicitan un paquete de medidas que incluye:
- Eximición de impuestos municipales: Por un período de entre 12 y 24 meses.
- Gratuidad en desinfecciones: Solicitan que este costo sea absorbido por el Estado.
- Cumplimiento de ordenanzas: Exigen agilizar puntos aprobados hace seis meses, especialmente en lo que respecta a la creación de paradas específicas de trabajo que actualmente no se cumplen.
Cifras de una crisis terminal
El impacto económico ha comenzado a diezmar la flota de la ciudad. Según Nahuelhual, ya se han devuelto alrededor de 35 licencias al municipio. La falta de rentabilidad también ha generado una escasez de choferes, particularmente durante el horario nocturno, debido a la combinación de bajas recaudaciones y problemas de seguridad.
“Hoy un chofer que recauda 70.000 pesos -que parece mucha plata- se lleva el 30%, es decir, 21.000 pesos diarios. Un chofer gana entre 500.000 y 600.000 pesos por mes trabajando sin descanso, y eso si no se rompe nada”, explicó el referente. Para los propietarios, la situación no es mejor: con un capital de inversión cercano a los 18 millones de pesos, la ganancia neta mensual apenas ronda los 900.000 pesos tras pagar combustible y cargas impositivas.
Impacto social
La crisis afecta de manera directa e indirecta a unas 400 familias comodorenses que dependen del servicio de taxi. El sector advierte que, de no mediar una respuesta política que regule la competencia y alivie la presión fiscal, la desaparición del servicio legal será inevitable ante la imposibilidad de afrontar costos básicos como el recambio de cubiertas o el mantenimiento mecánico.
