Los jóvenes le sueltan la mano a Milei: ¿a quién se la dan?

Cuatro de cada diez votantes dejaron de apoyarlo. El Presidente se está jugando la reelección en el mismo lugar donde la ganó

sábado 22/08/2026 - 18:59
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Los jóvenes, el bastión con el que construyó su popularidad Javier Milei, empiezan a soltarle la mano. El movimiento se debe a factores propios de su gobierno – como la economía-, pero también a cuestiones estructurales que tienen que ver con la volatilidad del voto joven y cambios sociales que llevan a un malestar generalizado. Sin embargo, esos jóvenes todavía no encuentran a dónde ir.

No es por desinterés. Los jóvenes no están necesariamente menos interesados en política ni más desideologizados que el resto de los argentinos. Lo que sí sabemos es que no participan políticamente por los mismos canales que conocíamos hasta ahora. Encuentran formas nuevas y sorprendentes de participar cuando una causa los moviliza. Esto presenta dos desafíos: 1) poder acompañarlos en sus canales en vez de encauzarlos hacia lugares de los que ya se fueron y 2) acostumbrarnos a un nuevo mundo en el que la volatilidad, quizás, ya no es un estado pasajero de la vida sino la nueva norma.

Un declive con impacto electoral

Milei está perdiendo apoyo entre los jóvenes. El índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Di Tella entre este grupo está en su punto más bajo desde que Milei asumió el poder. Y por primera vez, la confianza entre los menores de 30 años está por debajo del índice general.

La pérdida de apoyo entre los jóvenes tiene un impacto electoral significativo. Los menores de 30 son el 26% del padrón electoral, casi 9,4 millones de votos. Cada punto que Milei pierde en ese segmento equivale a 100.000 votos. Una caída de 30 puntos como la que muestra el ICG representa unos 3 millones de votos, básicamente la diferencia que separó a Milei de Massa en el balotaje de 2023. Si esto se sostiene, Milei se está jugando la reelección en el mismo lugar donde la ganó.

Las razones detrás del abandono

Claramente el modelo económico de Javier Milei golpea a los jóvenes con una intensidad mucho mayor que al resto de los argentinos. La desocupación entre los jóvenes de 14 a 29 años duplica a la de los adultos y con casi cuatro de cada diez jóvenes endeudados, son el grupo etario más moroso del país.

Sobre ese trasfondo hay un dato estructural que excede a cualquier gestión, pero que marca el clima de época de esta generación: desde 2022 el suicidio es la principal causa de muerte entre adolescentes y jóvenes de 15 a 24 años. En 2024, por primera vez en casi dos décadas, pasó a serlo también entre los de 25 a 34, desplazando a los accidentes de tránsito.

El voto joven es un tesoro muy buscado, pero que dura poco. La ciencia política viene mostrando hace décadas que los vínculos con los partidos tienden a consolidarse con la edad y la experiencia electoral, por lo que los jóvenes presentan preferencias menos arraigadas y son más receptivos a los cambios en la oferta política.

Algunos estudios incluso muestran que los jóvenes pueden actuar comotrendsetters, es decir, como una vanguardia que anticipa cambios electorales que posteriormente se extienden al resto del electorado. Era común allá por el 2023 escuchar a padres que habían llegado a conocer a Milei a través de sus hijos. En este sentido, los cambios en los jóvenes no solo reflejan las variaciones en sus preferencias, sino que pueden contribuir a impulsar y señalar hacia dónde se moverá el electorado en el futuro.

Los arrepentidos de Milei

Cuatro de cada diez votantes de Milei dejaron de apoyarlo. Dos encuestas recientes validan ese dato. Una encuesta nacional del Observatorio de Psicología Social Aplicada de la UBA muestra que solo el 57% de los que votaron a Milei en 2023 volverían a votar por LLA. Y el Cias reporta que un 43% de los jóvenes de 16 a 24 años de barrios populares del conurbano que votaron a LLA en 2023, no volvería a hacerlo en el 2027.

Algunos ya avisaron que, si no encuentran algo que los entusiasme, podrían quedarse en casa. El politólogo Facundo Cruz, que analiza datos de participación electoral, encontró que al comparar 2025 con la última elección comparable (2021), la caída en la participación es más pronunciada entre los jóvenes que en cualquier otro segmento etario.

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