Lo chocó de frente un auto en el que viajaban cuatro niños.
El accidente se produjo en el cruce de las autopistas M25 y M3, el pasado viernes 11 de septiembre. Y decimos “accidente” sólo por decir, porque claramente se pudo haber evitado. Más que accidente, fue una distracción grave.
Por motivos que se desconocen, posiblemente por un despiste, el conductor de una vieja Nissan Navara (así se llama en Europa la pick up Frontier) giró hacia la izquierda en el ingreso a una autopista y, claro, se encontró con el tráfico que venía en el sentido correcto.
Lo más extraño es que la calzada estaba pintada con claridad. No había indicio alguno de que podía girar a la izquierda para agarrar el sentido contrario. Evidentemente tuvo una fuerte confusión en su mente. Nadie en su sano juicio hubiera querido girar así entendiendo el sentido del tránsito. Tal vez se equivocó al ingresar y quiso corregir la maniobra, pero era imposible hacerlo así.
El que “se la llevó de arriba” fue el conductor del auto que venía circulando correctamente y encontró de repente que una pick up se le cruzó en el camino, sin ninguna posibilidad de frenar. En una maniobra de esquive, logró evitar dar contra el puesto de conducción e impactó contra la parte de atrás de la camioneta, que venía arrastrando un tráiler.
En el auto que chocó de frente contra la camioneta venían cuatro niños y dos adultos. Afortunadamente, pese al fuerte impacto, no hubo que lamentar heridos de gravedad. Tampoco sufrió lesiones graves el conductor de la pick up, un hombre de 67 años.
