El damnificado dio aviso inmediato a las autoridades de la Comisaría Seccional Sexta, quienes desplegaron un operativo en el punto de encuentro pactado en la zona sur de la ciudad. Los delincuentes escaparon antes del arribo policial, pero el rodado fue recuperado con éxito.
Las redes sociales y las aplicaciones de mensajería instantánea continúan siendo los canales predilectos por los delincuentes para intentar comercializar elementos de procedencia ilícita. Sin embargo, en esta oportunidad, la rápida reacción de la víctima y la inmediata intervención policial permitieron frustrar una maniobra delictiva en las primeras horas de este viernes.
El hecho comenzó a desencadenarse cerca de las 02:40 de la madrugada, cuando un joven se presentó de urgencia en los mostradores de la Comisaría Sexta. El denunciante explicó a los uniformados que pocos minutos antes había sido contactado por un usuario anónimo a través de la plataforma Telegram. En dicha conversación, el sospechoso le ofrecía a la venta una motocicleta cuyas características eran idénticas a las del rodado que le habían sustraído días atrás, citándolo en un sector del barrio Moure para concretar la supuesta transacción.
El operativo en el punto de encuentro
Con el objetivo de resguardar la integridad física del damnificado y evitar que fuera víctima de una emboscada o un robo bajo la modalidad de «entradera», una comitiva policial se dirigió de manera encubierta hacia la intersección de las calles Código 886 y 558.
Al arribar a las coordenadas señaladas, los efectivos divisaron el motovehículo estacionado en la vía pública pública. Se trataba de una motocicleta marca Honda, modelo XR de 150 cc, de color rojo con detalles negros, calcomanías amarillas y puños de color rojo. Al notar la presencia de las balizas policiales, en el lugar se constató la total ausencia de personas que pudieran acreditar la tenencia, posesión o algún tipo de responsabilidad sobre el vehículo, habiendo escapado los vendedores del lugar de forma previa.
Pedido de secuestro y peritajes
Los uniformados procedieron a verificar la numeración identificatoria del cuadro y del motor a través de las bases de datos informáticas de la jefatura policial. El sistema arrojó que el rodado registraba un pedido de secuestro activo y vigente por robo, tramitado originalmente ante las autoridades de la Comisaría Seccional Tercera, dependencia encargada de investigar el hurto original.
Movimientos sospechosos durante el secuestro En el acta labrada por las autoridades intervinientes se dejó constancia de una situación particular ocurrida durante el procedimiento:
- Mientras el personal policial realizaba las maniobras de fuerza para cargar y trasladar la motocicleta en la caja de la patrulla, un vecino de la cuadra salió imprevistamente de su vivienda.
- Tras observar fijamente las tareas de los uniformados por unos instantes, el hombre volvió sobre sus pasos e ingresó rápidamente a su propiedad, una actitud que fue asentada en el informe preventivo.
El caso quedó bajo la órbita del Ministerio Público Fiscal a través del Dr. Maximiliano Morsucci, quien ordenó el secuestro formal de la motocicleta y su posterior traslado a los patios de la comisaría para quedar a resguardo judicial. Asimismo, personal del área de Policía Científica realizó las correspondientes pericias fotográficas sobre la Honda XR para avanzar en la identificación de los autores de la oferta digital. Las actuaciones del procedimiento llevaron la firma de la Oficial Subinspectora Colemil.
