Ayer se efectuó la extradición desde Argentina del dirigente mapuche Facundo Jones Huala, quien es requerido por la justicia de Chile para que sea juzgado en Valdivia por su presunta participación en un ataque incendiario a un fundo de Río Bueno, ocurrido en 2013. Su llegada al vecino país no pasó desapercibida y pese a estar por tribunales apenas 15 minutos, un importante dispositivo de seguridad se montó a su alrededor.
Según repasa el diario El Mercurio, el pasado 23 de agosto, la Corte Suprema de Justicia confirmó la resolución de primera instancia que en marzo pasado declaró procedente la extradición de Jones Huala, quien es sindicado por las autoridades argentinas como líder de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), grupo que se ha adjudicado diversos ataques incendiarios en Río Negro y Chubut.
Bajo estrictas medidas de seguridad, el líder mapuche fue trasladado en helicóptero desde la cárcel de Esquel hasta el aeropuerto de la ciudad donde fue transferido a un avión de la Policía Federal, custodiado por cuatro agentes hasta el aeropuerto de Santiago de Chile.
Tras esto, Jones Huala fue trasladado hoy a la Corte de Apelaciones de Valdivia, donde pasó por una audiencia de apenas 15 minutos, y luego hasta el Tribunal Oral de la ciudad en donde se desarrolló el respectivo control de detención. Ahora se espera la fecha del juicio por los delitos de incendio en lugar habitado y tenencia ilegal de arma de fuego, cargos por los que arriesga hasta 8 años de prisión.
El ministro del Interior de Chile, Andrés Chadwick, dijo: «ahora Jones Huala deberá cumplir con su obligación de comparecer ante los tribunales chilenos y serán ellos los que deberán determinar su responsabilidad en estos hechos de carácter terrorista».
Como reporta El Mercurio, el funcionario chileno añadió: «es muy importante que cualquier ciudadano que haya evadido la acción de la justicia en nuestro país deba comparecer ante los tribunales y así no queden en la impunidad actos delictuales tan graves como los imputados a Jones Huala».
