A los pocos días de haber nacido, Emilia comenzó a atravesar una situación que puso en riesgo su vida. A los 20 días, los médicos detectaron que su hígado no funcionaba correctamente y que tenía las vías biliares obstruidas. La familia fue derivada de urgencia al Hospital Garrahan, en Buenos Aires, donde recibieron un duro diagnóstico.
“Nos dijeron que tenía un 70% del hígado tomado, que no iba a funcionar y que era cuestión de días. Era vida o muerte”, relató Bryan Mansilla, papá de la pequeña.
Ante ese escenario, Bryan decidió someterse a los estudios para evaluar si podía convertirse en donante. Los resultados confirmaron que era compatible y que se encontraba en condiciones de salud para realizar la intervención.
Finalmente, el 13 de agosto se concretó el trasplante. Bryan donó parte de su hígado a su hija y, según contó a El Comodorense, pudo recuperarse favorablemente. Actualmente continúa bajo controles médicos, mientras que Emilia sigue internada y con un tratamiento que incluye medicación y nuevas intervenciones mediante catéter.
“Me recuperé bien. Estoy en observación, tengo controles cada vez más espaciados hasta que llegue el alta definitiva”, explicó.
Emilia ya tiene tres meses. La operación se realizó cuando tenía poco más de un mes y, debido al proceso de recuperación y tratamiento, la familia deberá permanecer en Buenos Aires hasta aproximadamente marzo.
Durante este tiempo, Bryan y su pareja se instalaron en un departamento alquilado y se organizan para acompañar a Emilia en el hospital. Mientras uno permanece junto a la pequeña, el otro se ocupa de las cuestiones cotidianas.
El alquiler del departamento amoblado representa actualmente uno de los principales gastos para la familia: necesitan alrededor de $2.100.000 mensuales, a lo que se suman alimentación, traslados y todos los gastos diarios que implica permanecer en Buenos Aires durante varios meses.
La familia no cuenta con obra social. Bryan trabajaba por su cuenta y su pareja tenía un emprendimiento, por lo que ambos debieron buscar distintas alternativas para poder sostener la estadía.
“Ya pusimos en venta un terreno y no tenemos mucho más para vender. Mi mujer está haciendo una rifa para sortear un horno que tenía nuevo. La comunidad nos ayudó muchísimo, pero en este momento seguimos necesitando ayuda”, contó Bryan.
Por este motivo, la familia volvió a recurrir a la solidaridad de la comunidad para poder continuar acompañando a Emilia durante su tratamiento en el Garrahan. Quienes puedan colaborar pueden hacerlo a través del aliasTallerbryan.0721.mp
