Las cifras del consumo en la Argentina: qué hay detrás de la disputa entre las pymes y Marcos Galperin

Mientras los comercios pymes reportaron una baja del 3,8% en julio, el fundador de Mercado Libre aseguró que las ventas online crecieron 38% en el último trimestre. Los datos de una variable clave que sigue rezagada.

lunes 10/08/2026 - 12:57
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El debate sobre el consumo en la Argentina sumó un nuevo capítulo tras la publicación de los datos de ventas minoristas pyme de julio por parte de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El informe marcó una caída interanual del 3,8% y encendió la polémica.

Mientras analistas y consultoras especializadas advierten por un consumo en rojo, e incluso los empresarios manifiestan que una de sus principales preocupaciones está en la reactivación de la demanda, desde el Gobierno insisten en que los niveles están en máximos.

El dato oficial se sustenta en el avance de actividad del primer trimestre, el último disponible del INDEC, que arrojó un alza de 0,8% en el consumo privado —que incluye absolutamente todos los gastos de los hogares— contra el último trimestre de 2025. No obstante, mostró una gran disparidad entre rubros, con el consumo masivo como el gran perdedor en otro claro ejemplo de la economía a dos velocidades.

La controversia se profundizó cuando Marcos Galperin, fundador y exCEO de Mercado Libre, salió al cruce de los datos de CAME. En redes sociales, el empresario planteó que el retroceso de las ventas pyme no refleja el panorama completo y destacó el fuerte crecimiento del comercio electrónico, que según sus datos avanzó 38% en moneda constante en el último trimestre.

La publicación fue celebrada por el presidente Javier Milei, quien reposteó a Galperin con el comentario “Masterclass”, y reavivó la discusión sobre lo que es uno de los motores para la recuperación de la economía.

Dos miradas opuestas: qué pasa hoy con el consumo en la Argentina

El informe de la CAME indicó que las ventas minoristas pyme bajaron 3,8% interanual en julio y acumularon una contracción del 2,7% en los primeros siete meses de 2026. Contra junio, la caída fue del 2,1%. Los mayores retrocesos se dieron en textil e indumentaria (-5,6%)bazar y decoración (-5,5%) y alimentos y bebidas (-5,4%). Solo el rubro ferretería y materiales para la construcción mostró una mejora.

Desde la entidad atribuyeron la nueva a caída a que ya pasó el efecto medio-aguinaldo y al impacto de las tarifas de luz y gas en el presupuesto familiar. Además, el 61,5% de los comercios consideró que el contexto no es favorable para invertir y casi la mitad calificó la situación de su negocio como desfavorable.

El propio relevamiento de CAME mostró que las ventas online de comercios con locales físicos crecieron 14,9% interanual, aunque frente a junio bajaron 0,1%.

La intervención de Galperin en la red social X agitó el debate. “Alguien debería comparar el volumen de todo lo que mide la CAME vs el volumen que transacciona Mercado Libre Argentina, que crece 38% en moneda constante el último trimestre”, escribió.

Lo que evitó publicar el dirigente es que ese volumen implica una desaceleración contra trimestres previos: el crecimiento había trepado al 41% durante el primer trimestre del año.

El presidente de la CAMERicardo Diab, salió a responderle a Galperin y defendió la metodología del informe mensual de la entidad. “Son dos universos que no son comparables”, dijo a radio Del Plata.

El dirigente reconoció el crecimiento del e-commerce, pero remarcó que no alcanza para compensar la caída de los comercios físicos. “Si el consumo fuera 38% contra el 3,8% negativo nuestro, no habría cierres de empresas, despidos ni baja de recaudación”, aseguró Diab, quien enfatizó que la Came releva la facturación real de negocios de todo el país y que el contacto con los comerciantes es directo y permanente.

Al respecto, un trabajo de la consultora Vectorial afirmó que el comercio electrónico representó 18,7% del total en 2025, mientras las ventas de consumo masivo por el canal electrónico repreentaron el 6% de las totales del segmento.

El titular de la CAME se mostró dispuesto a sumar al informe mensual de ventas que hace la entidad datos del comercio electrónico si las plataformas los aportan, pero advirtió que es difícil acceder a información genuina sobre ventas online. “Una venta electrónica se puede hacer en un departamento, en un galpón, no lo vemos, no sabemos”, señaló.

El trasfondo del debate entre CAME y Galperin: señales de enfriamiento y recaudación del IVA

Los últimos datos de consumo masivo son a junio y dan cuenta de un comportamiento más que dispar. Un reciente informe de la Fundación Encuentroremarcó que casi 8 de cada 10 hogares ganan en promedio menos de $2.800.000, la media nacional,

Para los autores del informe, la situación pone en evidencia “un patrón típico de las distribuciones de ingreso muy desiguales, donde un segmento minoritario de altos ingresos empuja el promedio hacia arriba”.

Y sumaron que “esa concentración de ingresos por debajo del promedio ayuda a explicar por qué el consumo masivo sigue deprimido, aun cuando las variables macroeconómicas vienen mejorando”.

En la misma línea, de acuerdo con un informe de la CAC, en el sexto mes del año, el consumo de los hogares cayó 1% interanual en junio y arrojó una caída de 1,6% frente a mayo.

También los datos de la consultora especializada Scentia dieron cuenta de un consumo masivo que acumuló una baja de 3% interanual en el primer semestre.

Algo similar había medido el último Índice de Consumo Privado (ICP-UP), elaborado por la Facultad de Negocios de laUniversidad de Palermo(UP), que registró en junio una caída de 1,1% interanual y encadenó su séptimo retroceso consecutivo frente al mismo mes del año anterior.

La mayoría de los indicadores —vinculados a las compras cotidianas, las salidas, la indumentaria y hasta el uso del crédito— continúan en baja y reflejan un escenario de estancamiento.

En ese marco, los analistas enlazan este “consumo planchado” con el ingreso disponible de las familias, cada vez más acotado por salarios que aumentan por debajo de la inflación y gastos fijos, como tarifas que lo hacen por encima del IPC.

El estancamiento de consumo también se refleja en los datos de recaudación de IVA impositivo —un termómetro clave de las ventas formales— que muestra un comportamiento más que dispar en el año.

Y un detalle que seguirán los analistas es que ese rubro recaudatorio tuvo en julio su primera suba real en 9 meses, al marcar 6% interanual y aportar un cuarto del aumento interanual de los recursos tributarios, explicó un informe de la consultora LCG.

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