Por un planteo del bloque radical, la Legislatura resolvió este martes por la tarde poner fecha de tratamiento del proyecto de iniciativa popular contra la megaminería para el 25 de noviembre, tras lo cual, el presidente de la bancada de la UCR, Roberto Risso, dijo que el ministro de Ambiente, José María Musmeci, ya debería haber presentado la renuncia para dejar el lugar a otro funcionario que quiera aplicar los controles ambientales.
“La interpelación a Musmeci fue de lo peor que he visto, este señor tiene que presentar la renuncia, y dejar a alguien que esté dispuesto a ocupar su lugar. Dejarle el lugar a alguien que sepa y esté dispuesto a hacer los controles. Pedimos formalmente que renuncie”, sostuvo el diputado, quien cuestionó que con el material aportado por esa cartera “es imposible llevar adelante el debate de la megaminería”.
Agregó que “por interpelación a Musmeci me han dicho ladrón y 90 % mentiroso y no me han pedido disculpas” y resulta que por lo paupérrimo de los informes “ahora todos sospechamos de los controles a Aluar”.
“Dejaron dos libros vinculados a Aluar. Un informe ambiental del año 2008 vinculado a las playas. Y otro junto al Cenpat por la cuestión de las algas. Ninguno de los dos tenía absolutamente nada que ver con el cuestionario y los controles en el aire y el agua. No se para que los dejó, quizás de relleno, pensó que no lo íbamos a leer. A mí me ofendió, debe pensar que somos todos vagos, que no estudiamos y pueden dejar cualquier paquete”, afirmó Risso.
Recordó que en el cuestionario “la otra cuestión era el agua, las cuencas de Senguer y el río Chubut. La interpelación era también sobre la cuenca del Sacanana, y quedó claro que donde actuaron las empresas mineras el agua está contaminada. Ya habíamos dicho que en un informe de una empresa cordobesa se detectó aluminio 8 veces por encima de lo que permite la legislación”.
Según Risso “los informes sobre el río Chubut que nos mostraron son sobre contaminación por descargas cloacales. Pero nada sobre los metales pesados y la incidencia del uranio, y los químicos que se usan en las chacras”. Por eso dijo que “pedimos esa información por nota el 4 de noviembre y acaba de ingresar la respuesta, donde dice que el 31 de octubre hicieron un análisis en la cuenca de Dolavon. Tampoco dice nada sobre metales pesados. Hay datos, pero sin análisis. Lo hicieron de apuro por nuestro pedido. No contrataron a ninguna consultora”.
Por otra parte, señaló que “el juez federal Sastre ordenó a la provincia que haga una auditoría externa a Aluar, por algo lo dijo en el año 2013, luego de que se autorizara la ampliación de la planta, que es como si se ampliaran las pasteras, porque contaminan más”.
Y en ese sentido, expresó Risso que “lo que no cierra es que la auditoría tenga que pagar y autorizar Aluar. Por eso pedimos el expediente. Y hasta hoy no lo tenemos. Pero el hecho nuevo es una nota periodística con declaraciones del ministro Musmeci de que la ONU va a hacer la auditoría. Una gacetilla típica de Daniel Taito. Miren si con los despelotes que hay en el planeta, la ONU va a venir acá, como si fuéramos idiotas. Esa fue la gota que colmó el vaso”.
Por esa razón, sostuvo el presidente del bloque radical que “el Estado no puede hacer más convenios con la fundación Patagonia Natural, que está financiada por Aluar. El informe ambiental que nos mandaron tiene en cada hoja el logo de Aluar”. Risso se puso de pie en su banca y dijo levantando la voz “¡El ministerio responde sobre los controles con un informe que le manda la misma empresa Aluar!”.
Relató que en el final el informe “lleva la firma el doctor Jorge Sabatti, que tiene una dirección de correo electrónico de Aluar, es decir que es empleado”.
Finalmente, aclaró Risso que “no estamos en contra de la actividad económica, los vamos a escuchar. No son delincuentes. Aluar forma parte de la matriz económica de Puerto Madryn y sabemos de su importancia, pero eso no quiere decir que el Estado no haga los controles que tiene que hacer”.
