La presidente de la sede vecinal, Yannet Landriel, confirmó la puesta en marcha de una campaña de recolección de abrigo, frazadas y colchones para asistir a familias golpeadas por las inclemencias climáticas, la falta o el corte del suministro de gas y la creciente demanda de insumos básicos.
A la colecta textil se suma la distribución estratégica de nylon y la articulación con centros comunitarios para garantizar la entrega de alimentos en la zona sur.
Las consecuencias del frío y la reciente lluvia han vuelto a poner a prueba la red de contención comunitaria en la zona sur de la ciudad. Con una población numerosa y un radio de cobertura que excede los límites formales del sector, la sede vecinal del barrio Quirno Costa funciona como un centro neurálgico de asistencia diaria. Ante la escasez de prendas invernales en los roperos comunitarios y las dificultades operativas de muchas familias para calefaccionar sus hogares, la dirigencia vecinal organizó una jornada especial de recepción de donaciones orientada a cubrir las necesidades más urgentes.
Colecta de abrigo, colchones y asistencia por lluvias
La convocatoria solidaria se desarrolla en la sede vecinal en el horario de 14:00 a 17:00 horas, con el objetivo prioritario de acopiar indumentaria de abrigo de estación —como camperas, pantalones gruesos, calzado y borcegos— además de frazadas y mantas. Asimismo, la atención está puesta en la recepción de colchones para asistir a familias cuyas viviendas sufrieron filtraciones tras las precipitaciones de las últimas horas. En paralelo, la institución coordina con el área de Desarrollo Humano la entrega de cortes de nylon, un recurso altamente demandado no solo por los pobladores locales sino también por familias que se desplazan desde barrios aledaños en busca de protección para sus techos.
«Estamos pidiendo camperas, pantalones abrigados, zapatillas, borcegos, frazadas y colchones, más que nada para la gente que se acerca porque en la vecinal solo teníamos ropa de verano. Hay manzanas completas sin red de gas y vecinos a los que se les ha cortado el servicio en las últimas dos semanas, por lo que la situación se ha complicado. Tratamos de solucionar lo poco que podemos hacer desde la sede vecinal», explicó la referente.
Redes de contención, asistencia alimentaria y labor articulada
La problemática energética en el sector se combina con la presión sobre la asistencia alimentaria. Según explicaron desde la comisión vecinal, los bolsones de alimentos resultan insuficientes para cubrir la demanda diaria, lo que ha llevado a la institución a autogestionar recursos mediante la cesión de espacios comunitarios a cambio de insumos comestibles que luego son distribuidos entre los sectores con mayores privaciones. La labor de contención se mantiene de forma ininterrumpida desde hace un año a través de ollas populares y roperos solidarios de gran escala.
En relación a la demanda de viandas de comida elaborada, se aclaró que la entrega del menú no se realiza en la sede del Quirno Costa, sino que se articula directamente con la sede del PROCAP, ubicada sobre la calle Providencia casi esquina Lisandro de la Torre —en cercanías de la Seccional Cuarta de Policía y la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes—, espacio que distribuye alimentos dos veces por semana. Desde la conducción vecinal reiteraron el llamado a la comunidad para colaborar con donaciones y mantener abiertas las puertas de la institución para acompañar a las familias en la contingencia invernal.
