Asimismo, analizó el estado de las reservas hídricas beneficiadas por un régimen atípico de lluvias.
En declaraciones radiales, el titular de la cooperativa brindó precisiones sobre el estado de la licitación realizada a fines de agosto. “Prontamente va a haber novedades por lo que hemos hablado con funcionarios de Provincia respecto al acto de adjudicación final para que comience la obra”, indicó Domizzi. El proyecto, estimado en un plazo de ejecución de entre dos y tres años, contempla cuatro ejes fundamentales: la electrificación hacia Valle Hermoso, el reemplazo de motores de combustión por electrobombas, el tendido de 40 kilómetros de nuevas cañerías y la ampliación de 30.000 metros cúbicos en las reservas de Pampa del Castillo (Arenales).
Respecto a la operatividad del servicio durante el verano, el directivo explicó la lógica del esquema de cortes presentado recientemente para la zona sur y norte de Comodoro Rivadavia: “El cronograma es una manera de que la población tenga previsibilidad. Es un esquema tentativo: en la medida que haya condiciones para no cortar, se irán suspendiendo y comunicando por los medios oficiales de la cooperativa”. Domizzi remarcó que las interrupciones no se deben únicamente a eventuales averías, sino a la limitación del sistema de transporte de agua frente al elevado consumo estival, el cual no llega a compensar la recuperación de reservas.
En cuanto a la disponibilidad del recurso en la cuenca, el titular de la SCPL destacó un panorama más favorable que en años anteriores debido a las precipitaciones derivadas del fenómeno climatólogico de El Niño. “Los lagos y los ríos tienen buen caudal, por lo que no habría inconvenientes en la captación en el lago. Sin embargo, el sistema de transporte es vetusto y puede sufrir roturas en cualquier momento, por lo que llamamos a hacer un uso racional”, enfatizó, al tiempo que instó a denunciar pérdidas a través de las vías de contacto de la entidad.
Finalmente, al ser consultado sobre el avance del sistema de micromedición en la ciudad, Domizzi precisó que Comodoro cuenta actualmente con unos 5.000 medidores instalados y recordó que, por ordenanza, todo lote o desarrollo nuevo debe incorporar la tecnología. Sin embargo, aclaró que la cooperativa carece de facultades para obligar a los usuarios de barrios consolidados a modificar su conexión: “Es una solución definitiva para el sistema y mantenemos campañas para fomentarla, pero la migración en sectores ya asentados depende de la voluntad de los vecinos”, concluyó.
