Hay una marcha de agentes retirados y familiares en el centro de la capital. Aunque hay comisarías que funcionan con normalidad, en algunas atiende una guardia mínima y en otra los efectivos permanecen en sus puestos pero no prestan servicio.
Cuando todo parecía retomar su actividad normal en el interior del país, un sector de la policía salteña inició este mediodía un paro de actividades en reclamo de mejoras salariales y no presta servicios. No obstante, las autoridades se mostraron confiadas. «El conflicto está casi solucionado», aseguró el intendente Miguel Isa.
Algunas comisarías funcionan con normalidad, en varias atienden solamente los aspirantes y en otras los uniformados ocupan sus puestos pero directamente no trabajan. La protesta reinstaló la tensión y las autoridades monitorean de cerca la situación.
Un grupo de policías que están de descanso y algunos retirados, junto a sus familiares, marcharon por la ciudad y se concentraron frente al Centro Policial para esperar una propuesta de las autoridades. Los medios locales aseguran que están desarmados.
El fiscal Maximiliano Troyano se presentó en el lugar para dialogar con ellos, mientras que las autoridades anticiparon que recibirán un petitorio, en el que los uniformados exigen un sueldo inicial de bolsillo de 8.500 pesos.
El Tribuno informó que en el interior provincial tampoco trabajan las diez comisarías del Valle de Lerma, mientras que los uniformados que estaban de franco y los agentes retirados de las localidades de Tartagal, Mosconi y Aguaray se plegaron a la protesta y amenazaron con sumar a sus colegas en actividad.
En las últimas horas, la ciudad recibió un refuerzo de miembros de la Gendarmería que arribaron desde las localidades de San Antonio de los Cobres y Aguaray, y de Jujuy.
Por temor a robos y saqueos, después del mediodía la mayoría de los locales bajaron sus persianas a medida que se fue conociendo la noticia. No obstante, muchos se quedaron dentro de sus negocios para protegerlos. En Tartagal, en tanto, algunos comerciantes se llevaron la mercadería a sus casas. Y en Orán no abrió el mercado de abasto.
El jefe de policía Marcelo Lami recorrió el centro de la capital para intentar llevar tranquilidad y dijo que hay 8.700 policías prestando servicio. “Son los medios de comunicación los que transmiten el temor, pero la Policía no se va a retirar del centro”, aseguró. Sin embargo, cosechó críticas de los comerciantes, que lo interceptaron en su caminata y lo criticaron, mientras cerraban sus locales.
Este reclamo de la Policía se suma al de las demás fuerzas de otras provincias que a esta hora dejaron al menos 10 muertos. Las víctimas fatales confirmadas corresponden a Tucumán (4); Chaco (2); Entre Ríos (1); Jujuy (1); Córdoba (1) y Buenos Aires (1).
Según se informó oficialmente, anoche fueron detenidos 45 mayores y 75 menores durante los patrullajes realizados en el centro y en la periferia de la Ciudad, donde varios comercios sufrieron roturas de vidrieras.
