Llegó a La Española con un cuadro complejo, lejos de su país y sin hablar nuestro idioma. Pero en salud, el lenguaje universal es el cuidado.
Tanto la Alta Dirección como cada médico, enfermeras y cuidadoras del equipo UTI y demás personal de la institución se propusieron algo claro: sanarlo y, sobre todo, acompañarlo. Nos convertimos en su familia temporal.
Rompimos las barreras de la distancia, ubicamos a su familia para que tenga contacto por videollamada, le decoramos la habitación, le festejamos el cumpleaños con torta y hasta se llevó de regalo la camiseta argentina.
El miércoles vivimos el momento más feliz: ¡Luas recibió el alta! Y como lo cuidamos desde el primer día, una médica y una enfermera de UTI lo acompañaron en el vuelo a Buenos Aires para dejarlo en manos de quienes lo llevarán de regreso con los suyos.
Historias como esta nos recuerdan el verdadero valor de nuestra vocación.
Porque en La Espa, no solo curamos, también abrazamos y acompañamos.
Ayer, hoy y siempre, estamos #ConVosEnTodas.
¡Buen viaje a casa Luas, Adianus!
