En sus manos aún tiene 600.000 pesos y 434.000 dólares. Karina Moyano sostiene que ese dinero no debe ser devuelto a la justicia, pese a que contra ella hay una intimación judicial tras un fallo de la Cámara de La Plata. La explicación de la hija del sindicalista Hugo Moyano fue que esos fondos le fueron donados por «un hermano y el abogado». Sin documentación que lo respalde, la justicia la investiga por presunto lavado y evasión impositiva. Vía Diario Clarín.
La situación sobre el dinero que aún conserva Karina Moyano derivó además en una denuncia contra el juez Federico Villena ante el Consejo de la Magistratura. Al caso «le sobran escándalos» aseguran fuentes judiciales.
En primer término, el dinero exigido por la justicia continúa bajo el poder de la hija del líder sindical de Camioneros. Los 600.000 pesos y 434.000 dólares fueron secuestrados a comienzos de año en el marco de una causa por «narcolavado». Sin embargo, ella no es parte del expediente. Las hermanas que hace dos años están bajo investigación en la causa son hijas de una ex pareja de Karina Moyano, un vínculo que concluyó hace siete años.
Pero sucedió que cuando el fiscal Diego Iglesias de la PROCUNAR solicitó el allanamiento de catorce domicilios, en la vivienda de Moyano se encontró el dinero cuyo origen no fue aclarado.
Hasta la fecha, explicaron fuentes judiciales «no pudo acreditar que el origen de esos fondos sea lícito y hasta tanto eso no ocurra, deben permanecer secuestrado».
En un escrito presentado ante la justicia, Karina Moyano explicó que la plata -más de medio millón de dólares- había sido producto de una donación de uno de sus hermanos, sin especificar cuál de ellos, y del abogado que tenía en aquel momento, Daniel Llermanos, histórico representante legal de Hugo Moyano y pareja de la titular de la TV Pública, Rosario Lufrano.
