Así lo considero el secretario de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva del Chubut, Santiago Miguelez, al finalizar el taller donde los científicos expusieron lo obtenido durante un mes de estudio en el Golfo San Jorge y en el Agujero Azul. La intensa campaña del buque oceanográfico se extendió durante el pasado mes de febrero y permitió a investigadores argentinos, en asociación con canadienses, relevar una importante cantidad de datos para el estudio del ecosistema integral de la zona.
El secretario de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Provincia, Santiago Miguelez, encabezó el martes el Taller Integral Post Coriolis II, en el que se analizaron los alcances que tuvo la campaña que culminó en la jornada en el Golfo San Jorge. El taller, que contó con la presencia de los científicos que formaron parte de las distintas etapas de investigación, representantes de instituciones de Chubut, autoridades provinciales y nacionales, se extendió durante toda la tarde y se abordaron los ejes principales de los programas de investigación que enmarcaban la toma de muestras que realizaron en aguas del Golfo San Jorge y el talud continental.
“Este taller fue muy importante porque pudimos establecer las líneas de trabajo que continuaremos de aquí en más, relacionadas a lo que se trabajó durante este mes y con las cuales profundizaremos el conocimiento sobre nuestro mar que luego redundará en base a acciones concretas relacionadas más que nada a lo productivo, lo ambiental, lo biológico, etcétera”, declaró el secretario de Ciencia provincial.
Miguelez destacó además que una de las líneas a seguir trabajando en cooperación con Canadá es la formación de Recursos Humanos y radicación, dentro de lo cual se impulsarán una serie de becas que beneficien a quienes quieran seguir desarrollando estas líneas de investigación, como también el desarrollo de proyectos conjuntos y la formación de recursos humanos.
«Ahora viene un período de análisis de los datos obtenidos y publicación de las investigaciones con los resultados preliminares, y luego de un periodo de dos años será finalmente incorporado a lo que es la Base Nacional de Datos del Mar, que es un sistema multidimensional que tiene el Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación», detalló el funcionario.
Mares y Marges
En el transcurso del taller, se abordaron las diferentes etapas que le siguen a la Campaña como la de experimentación, monitoreo y modelización, y los emprendimientos propios de Chubut en los que colaborará Canadá como la consolidación del Instituto Provincial del Mar, el CIT Chubut y el Polo Tecnológico.
La segunda parte del Taller, fue dividida de acuerdo a dos mesas de trabajo correspondientes a las líneas de investigación fundamentales de la Campaña: Mares (Salud del Ecosistema Marino del Golfo San Jorge, su estado actual y capacidad de resiliencia ; y Marges (Geología Marina, arquitectura y estratigrafía de la cuenca, filtraciones de gas, desastres naturales y floraciones nocivas y mapeo de hábitat).
El jefe de campaña científica por el lado canadiense, Gustavo Ferreyra, consideró que «la campaña fue un éxito», y puntualizó que, en relación a los dos programas que ejecutaban los científicos a bordo del Coriolis, “del Mares se cumplieron el 100% de los objetivos, y del Marges el 80%; y si tenemos en cuenta que en estas campañas ya el 65% es un éxito, imagínense estos resultados”.
«El objetivo es tratar de publicar lo antes posible los resultados, tratar de hacerlos públicos», señalo Ferreyra, y destacó la cantidad de muestras que pudieron obtener y que permitirán efectuar análisis detallados de la zona.
«Los datos van a estar a disposición del grupo de investigadores durante dos años, en el transcurso de los cuales se van a realizar publicaciones científicas en revistas especializadas de alto nivel internacional, y hay que formar recursos humanos, estudiantes», detalló, indicando que concluido este proceso los datos se hacen públicos.
A priori, el investigador adelanto que se encontraron con algunos datos inesperados » ni buenos ni malos, solo datos que no esperábamos obtener», y puso como ejemplo «la gran cantidad de cráteres indicadores de la salida de gas que nos encontramos en el fondo marino, o la gran retención de partículas orgánicas que encontramos en el golfo, contrariamente a lo que esperábamos, y ahora tenemos que estudiar cual es su origen». «Lo que tenemos que hacer ahora es ir a laboratorio y ponernos a analizar los datos», sintetizó.
Visita educativa al Coriolis II
Previo al taller de la tarde, durante la mañana, alumnos y docentes de la Escuela de Biología Marina de Comodoro Rivadavia y docentes de la Escuela Nº 721 de Camarones visitaron el Buque Científico Coriolis II, donde fueron recibidos por el jefe de campaña científica por Canadá, Gustavo Ferreyra, que los acompañó en el recorrido y les explicó los alcances de la expedición.
Noelia Peralta, alumna de la Escuela de Biología Marina, luego de bajar del buque declaró que “estuvo muy bueno recorrer el Coriolis porque pudimos ver lo que se está investigando, no solamente en nuestro país sino también en Canadá. Lo que más me llamó la atención es la instrumentación y la tecnología que tiene el barco”.
Otro de los alumnos, Luca Micucci, manifestó que lo interesante es ver que lo que ellos estudian en teoría se traduce y tiene un fin concreto. “Lo que más me llamó la atención es el análisis del Golfo, saber de nuestro mar y su suelo”.
Por su parte, Claudia Cano, docente en la Escuela de Biología Marina, se mostró reconfortada con la visita al buque ya que “para uno como adulto formador la posibilidad de que los chicos realmente puedan vivenciar desde la experiencia de conocer una embarcación de estas características”.
“También es sumamente rescatable el proyecto que se está llevando a cabo en forma conjunta con Canadá y vamos a poder trabajar con los chicos el aspecto oceanográfico de nuestro Golfo”, dijo Cano.
Tanto alumnos como docentes, estuvieron en contacto con la tripulación y los investigadores del Coriolis, ver la instrumentación, y compartir con el jefe de Campaña las explicaciones del funcionamiento de la tecnología de punta con la que cuenta el barco y su aplicación dentro de la ciencia.
