María Eugenia Serón, mamá de Iván, un niño de 7 años diagnosticado con diplejía espástica y parálisis cerebral, hizo público el difícil momento que atraviesa su familia ante la falta de los elementos ortopédicos que el pequeño necesita para poder caminar.
Según relató, llevan más de 11 meses realizando gestiones para conseguir las valvas y otros elementos fundamentales para su rehabilitación, luego de que Iván fuera sometido a una intervención quirúrgica en ambas piernas.
“Le operaron las dos piernitas de los tendones, le estiraron los músculos para que él pueda caminar, pero al no tener los elementos ortopédicos se dificulta mucho que pueda hacerlo”, explicó María Eugenia.
La mamá recordó que Iván atravesó diferentes tratamientos e intervenciones a lo largo de los últimos años. En 2022 fue sometido a un procedimiento con Botox y posteriormente debía continuar con otra operación. Sin embargo, explicó que hubo demoras y su cuadro fue empeorando hasta que finalmente, en 2025, pudo ser intervenido nuevamente.
Desde entonces, asegura, comenzó otra lucha: conseguir los elementos ortopédicos necesarios para acompañar el resultado de aquella cirugía.
“Las valvas son fundamentales”
María Eugenia contó que inicialmente se confeccionaron unas valvas para su hijo, pero aseguró que fueron realizadas de manera incorrecta y no pudieron ser utilizadas.
“Desde el momento que lo operaron no tiene las valvas, que son fundamentales para él. Se las hicieron, pero las confeccionaron mal”, sostuvo.
La familia reclama actualmente al Hospital una respuesta para acceder a los insumos. Según el testimonio de la mamá, realizaron presentaciones ante la Defensoría del Pueblo y posteriormente acudieron a la Defensoría de Familia.

Tras la primera intervención, fueron convocados a una junta médica y quedaron a la espera de novedades. Al no recibirlas, recurrieron a la Defensoría de Familia, desde donde, según relató María Eugenia, ya se enviaron notificaciones al Hospital sin que hasta el momento hayan obtenido una respuesta.
Iván necesita valvas, zapatos ortopédicos, un andador y una silla de ruedas. El costo hace imposible que actualmente la familia pueda adquirirlos por sus propios medios.
“Solo las valvas salen dos millones y algo”, señaló. A esto se suma el andador, que según averiguaron el año pasado rondaba los $700 mil, además de los zapatos y la silla de ruedas.
“Se le está deformando más el pie”
La situación económica de la familia complica todavía más el panorama. Tanto María Eugenia como el papá de Iván se encuentran desempleados y, según explicó, actualmente cuentan principalmente con la asignación que percibe el niño.
La preocupación aumenta porque, con el paso del tiempo y sin los elementos indicados, María Eugenia advierte que su hijo está teniendo mayores dificultades.
“Está empeorando, se le está deformando más el pie”, manifestó y remarcó que las valvas y los zapatos son fundamentales para acompañar su recuperación y evitar mayores complicaciones.

La familia también enfrenta dificultades para trasladar a Iván a sus terapias. María Eugenia contó que durante un breve período contaron con transporte, pero posteriormente el servicio fue retirado.
Actualmente deben llevarlo en colectivo a upa para realizar sus terapias, una situación especialmente compleja debido a que Iván pesa más de 30 kilos.
“Él ya está pesando más de 30 kilos, mide más de un metro y tiene 7 años, se dificulta trasladarlo”, relató su mamá.
Después de años de tratamientos, intervenciones y rehabilitación, la familia pide una respuesta que permita que Iván tenga finalmente los elementos que necesita para continuar con su recuperación.
A casi un año del inicio de las gestiones, María Eugenia insiste en que el tiempo es determinante: cada mes que pasa sin las valvas y los zapatos ortopédicos dificulta los avances que Iván necesita para poder caminar.
