El ministro de Seguridad de Chubut, Héctor Iturrioz, celebró la continuidad del Comando Unificado pero criticó a los diputados opositores que se centraron exclusivamente en cuestiones de índole administrativa o formal.
La Legislatura provincial aprobó la continuidad del Comando Unificado con un respaldo político que superó los dos tercios de los votos necesarios para su vigencia.
Este esquema operativo resultó fundamental en ciudades como Trelew, donde la frecuencia de las «entraderas» nocturnas representaba una preocupación diaria para la seguridad de las familias.
En este marco, el ministro celebró -según publica LU17– la decisión de la cámara y descartó las críticas de la oposición que se centraron exclusivamente en cuestiones de índole administrativa o formal.
Asimismo, Iturrioz tildó de falta de respeto el desconocimiento de algunos diputados sobre la reducción de los índices delictivos verificada en los últimos meses en el valle.
Cuestionó que se prioricen los egos personales o las notificaciones protocolares por encima de la seguridad real que demanda la ciudadanía chubutense. “Si te importa realmente la sociedad, valorá que el delito está siendo medianamente controlado”, disparó el titular de la cartera de seguridad en referencia a las posturas de los legisladores opositores.
La implementación de la nueva ley de drogas encuentra trabas en el Poder Judicial debido a la exigencia de mayores recursos para crear fiscalías y juzgados especiales.
El Ministerio de Seguridad sostiene que es posible replicar modelos más austeros, como el de Santa Fe, que arrojaron buenos resultados sin una inversión inicial desproporcionada. Iturrióz adelantó que el gobernador volverá a plantear la necesidad de esta herramienta técnica para complementar el trabajo de prevención que se realiza actualmente en las calles.
Por otro lado, el funcionario desmintió que la presencia de fuerzas federales tenga como objetivo la represión de la protesta social o la realización de tareas de inteligencia interna prohibidas.
Aclaró que la participación de estas unidades se limita exclusivamente a la prevención del delito ordinario y la protección de la seguridad ciudadana general. No obstante, recordó que en rutas nacionales la jurisdicción federal es absoluta por mandato constitucional y escapa por completo a la voluntad de la administración provincial o los jueces locales.
La formación de un nuevo efectivo policial demanda cursos extensos y reentrenamientos anuales que impiden incorporar personal de manera inmediata para cubrir las vacantes.
Ante esta escasez de recursos humanos propios, el apoyo de las fuerzas nacionales se vuelve una pieza operativa necesaria para sostener la demanda de vigilancia. El éxito del plan de seguridad en ciudades complejas como Comodoro Rivadavia dependerá de sostener este equilibrio entre el soporte federal y el ojo experto de la policía local.
