El dirigente de la CGT oficialista minimizó el acuerdo de Camioneros. «Cacareaban y pedían el 40%, y al final firmó un 31%», dijo. El hijo del líder de la central obrera opositora respondió: «Es el máximo monigote del Gobierno».
Los cierres paritarios de las últimas horas sirvieron de caldo de cultivo para reavivar la interna en el movimiento obrero. El secretario general de la CGT oficialista, Antonio Caló, criticó en duros términos los acuerdos salariales obtenidos por el sindicalismo opositor, al señalar que no pudieron arrancar mucho más de lo conseguido por los gremios afines a la Casa Rosada.
«Los que cacareaban y pedían 40, 42 y 45 por ciento de aumento ahora firmaron por el 31 y en tres veces y yo firmé por el 27,8 en dos veces», afirmó el dirigente metalúrgico, en clara referencia al aumento de Camioneros, que cerró en un 31,5 por ciento en tres cuotas.
«Veo que mucho más no pueden sacar los que cacareaban mucho», insistió.
La respuesta de parte del sindicalismo opositor no se hizo esperar. El interlocutor fue el secretario adjunto del Sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, quien calificó a Caló como el «máximo monigote del Gobierno» y defendió el acuerdo de actividad alcanzado, al señalar que el incremento anual trepa hasta un 38 por ciento para los camioneros de larga distancia. «Caló ni siquiera conoce la actividad de los camioneros», enfatizó el hijo del titular de la CGT opositora Hugo Moyano.
