Rodearon el edificio donde vive, pero al entrar no lo hallaron, y el sujeto cumplió ya 40 días prófugo de la Justicia luego de violar la prisión domiciliaria. Policías de la Seccional Quinta se apostaron a las 11 de ayer en el edificio 79 de las 1.008 Viviendas donde reside su pareja. Tenían información de que estaba en el departamento “E”, pero no lo pudieron detener. La mujer le arrojó lavandina con agua caliente a un efectivo.
Chini volvió a burlar tanto a la policía como a la Justicia. Es que ayer desde las 11 efectivos de la Seccional Quinta esperaban la llegada de la orden de allanamiento para ingresar al departamento “E” del edificio 79 de las 1.008 viviendas, en el que se creía que estaba escondido el prófugo, pero al entrar pasadas las 15, cuando llegó la orden judicial, no lo encontraron, señala hoy el diario Patagónico.
Chini tiene pedido de captura desde el 9 de agosto, cuando se fue de la casa del barrio Jorge Newbery en la que había fijado domicilio para cumplir con el arresto domiciliario que le había impuesto la Justicia como imputado de un robo agravado y lesiones contra tres mujeres durante la noche del 3 de agosto en el departamento “D” del mismo edificio que él habitaba en el barrio 30 de Octubre.
Cuando las víctimas le hicieron escuchar a los investigadores algunas amenazas proferidas por Chini vía telefónica en momentos en que debía cumplir arresto domiciliario, la policía descubrió que tampoco estaba en la casa de la calle Patagonia en la que había fijado domicilio.
Después de más de un mes, ayer un dato daba cuenta de que estaba en el interior del departamento “E” del edificio 79 en el sector 8 de las 1008 Viviendas donde sigue residiendo su pareja. El edificio fue rodeado y hasta las 15 los policías esperaron bajo la lluvia la llegada de la orden de allanamiento y detención para ingresar.
Sin embargo, cuando lo hicieron después de las 15 no encontraron al prófugo en el departamento. Ya se había escabullido. Los policías creen que fue escondido en alguno de los otros departamentos vecinos.
Lo que indignó a los policías de la Seccional Quinta es que cuando irrumpían en el allanamiento la pareja de Chini, identificada como Gladys Quevedo, le arrojó un balde de agua caliente con lavandina a uno de los policías, se informó.
Además, cuando la policía se retiraba de las 1.008 Viviendas, uno de los cinco patrulleros que acudieron en apoyo fue blanco de pedradas por parte de un grupo de menores de edad del edificio 56.
Los uniformados corrieron a los sospechosos y lograron demorar a dos adolescentes de 15 y 16 años. Uno de los jóvenes, de iniciales R.D, es hijo de un conocido hombre del sector con causas por venta de drogas, señalaron las mismas fuentes.
Los dos adolescentes fueron demorados en la comisaría por atentado a la autoridad y quedaron a disposición de la justicia para ser entregado a sus padres.
PRESUNTA PROTECCION
Hoy en tanto, se espera que las víctimas del robo del 3 de agosto se reúnan con el fiscal que instruye la causa en la que se desprende una investigación paralela al subcomisario Waldemar Ferreira, segundo jefe de la Seccional Quinta, por presunta protección y connivencia que le habría brindado a Chini.
Las denuncias de las víctimas, los dichos del propio Chini y la investigación fiscal centran las sospechas contra el subcomisario ya que no dio intervención en tiempo y forma sobre el robo al Ministerio Público Fiscal.
La gravedad de la situación llevó a la Fiscalía a actuar de oficio y hasta allanar la comisaría del barrio Isidro Quiroga.
El propio jefe de la Seccional Quinta, comisario inspector Marcos Morales, puso a disposición de los fiscales el registro de las cámaras de seguridad de la comisaría. Allí se observaría cuando Ferreira habría trasladado a Chini en la noche del robo hasta la dependencia, pero no en calidad de detenido. Luego, el ahora prófugo regresó a su casa en remís. La formalización se conocería en los próximos días.
