Si bien las llamas provocaron daños materiales significativos en el inmueble —el cual se encontraba sin moradores y era señalado como un sitio usurpado—, el rápido accionar de los bomberos y equipos de emergencia permitió descartar la existencia de personas heridas o víctimas fatales.
El episodio se registró alrededor de las 02:15 horas del 23 de octubre de 2026, cuando el Centro de Monitoreo alertó a la Comisaría Seccional Séptima sobre un foco ígneo en desarrollo en una finca ubicada sobre la calle Ignacio Rucci al 2083.
Al arribar al lugar a bordo de las unidades operativas, el personal policial constató la presencia de fuego activo en el interior del recinto. De inmediato se convocó a una dotación de Bomberos Voluntarios del Destacamento N°1, a cargo del sargento Fabián Díaz, quienes procedieron a sofocar las llamas y realizar las tareas de enfriamiento para evitar la propagación a propiedades linderas, contando también con la colaboración de personal de Defensa Civil a cargo de José Uribe.
Durante las averiguaciones en la escena, los efectivos se entrevistaron con una vecina colindante, D.A.H., quien relató que el inmueble siniestrado se trataba de un lugar usurpado cuyos ocupantes circunstanciales se desconocían. La vecina indicó que, momentos antes, escuchó ruidos extraños provenientes del interior de la propiedad y que, al salir a ver qué ocurría, constató una densa humareda y el fuego ya avanzado.
En el lugar se labraron las diligencias de rigor con la intervención de la División Policía Científica (Criminalística), supervisada por la sargento ayudante Nora Moreno, y la labor de la Brigada de Investigaciones (DPI) a cargo del cabo Obregón. Las actuaciones fueron coordinadas por el oficial ayudante Braian Huilinao y supervisadas por el oficial principal Edmundo Wohn, dando aviso a la guardia de la fiscalía a cargo de la Dra. Lorena Garate. El operativo finalizó pasadas las 03:27 horas.
