Ignacio Rivero, integrante de la Comisión Directiva de ATECh Regional Sur, alzó la voz para denunciar la violencia patriarcal, la vulnerabilidad en las escuelas, la pérdida del poder adquisitivo del salario y el deterioro edilicio que atraviesa el sistema educativo.
Durante su diálogo con Radiocracia, el dirigente repasó los motivos que impulsaron el cese de actividades y el estado de asamblea permanente en los establecimientos. “Estamos consternados desde que se anunció que la compañera Nancy Godoy había aparecido sin vida; la adhesión mayoritaria a la medida de fuerza busca visibilizar las condiciones de precarización, flexibilización y sobrecarga laboral a las que se enfrentan las trabajadoras rurales”, sostuvo Rivero. En esa línea, remarcó que existe una responsabilidad compartida: “Hay una triple responsabilidad política: del Gobierno nacional por el achique de políticas públicas de protección hacia las mujeres; de la provincia de Corrientes por desoír los reclamos previos de la compañera; y de los poderes concentrados latifundistas que facilitaron este hecho”.
El referente gremial conectó el trágico suceso con episodios históricos de violencia sexista registrados en la provincia del Chubut, como los femicidios de las docentes Daniela Velasco en Comodoro y de una educadora en Sarmiento. “Nos llama a una profunda introspección sobre cómo construimos nuestras masculinidades y cómo vamos rompiendo patrones instaurados; preocupa mucho que en Chubut haga más de dos años que no se trabajen formalmente las jornadas para erradicar la violencia de género dentro de las instituciones escolares”, advirtió.
En el ámbito salarial, Rivero cuestionó severamente el acuerdo paritario cerrado a nivel provincial a mediados de año, el cual dispone incrementos atados al Índice de Precios al Consumidor (IPC). “Percibimos un 1,7% al básico que representó apenas 9.000 pesos, y este mes habrá un 1,9% que ni siquiera se pudo cargar a tiempo y se abonará por planilla complementaria. Es vergonzoso e ínfimo lo que el Gobierno le ofrece a los trabajadores; nos volvemos a encontrar con la soga al cuello”, sentenció, recordando que los aumentos continuarán bajo este esquema automático hasta el cobro de los haberes de diciembre.
Por último, el dirigente gremial repasó la dura realidad cotidiana en los edificios escolares comodorenses, atravesados por graves deficiencias de higiene y planes de contingencia fallidos. “Es un año sumamente complejo: la invasión de chinches y pulgones, la falta de mantenimiento, la nula comunicación entre supervisores y la desidia generalizada demuestran que bajo este contexto no se pueden cumplir los 180 días de clases que prometían a principio de año”, concluyó.
