El conjunto conducido por Pablo Favarel se transformó en el campeón con mayor cantidad de fichas extranjeras de origen latinoamericano en toda la historia de la competencia. Con cinco jugadores de la región en la rotación que venció a Quimsa en las finales, el Mens Sana reinventó la fisonomía de los planteles campeones.
El festejo en el Socios Fundadores sigue sumando argumentos para quedar guardado en las páginas de oro del deporte comodorense. Más allá de la obtención de la ansiada estrella nacional que desató el carnaval en cada rincón de Comodoro Rivadavia, el armado estructural del plantel de Gimnasia y Esgrima rompió un paradigma reglamentario y estadístico que imperaba en la Liga Nacional desde la liberación de los cupos de extranjeros en la temporada 2016/17.
Mientras la tendencia histórica de los equipos campeones se inclinaba mayoritariamente por la contratación de jugadores estadounidenses para sus fichas foráneas, el «Verde» patagónico edificó su gloria mirando al mapa de la región, dándole forma al campeón más «latino» del que se tenga registro en el básquetbol argentino.
La armada continental del «Verde»
Gimnasia terminó disputando la serie definitiva ante la Asociación Atlética Quimsa de Santiago del Estero con una sólida rotación de tres basquetbolistas nacidos en tierras latinoamericanas, de los cuales cuatro tuvieron una incidencia directa y central en el andamiaje técnico y táctico del equipo.
La bandera de la conducción y el liderazgo quedó en manos del base chileno Sebastián Carrasco, quien coronó una temporada formidable alzándose con el premio al Jugador Más Valioso (MVP) de las finales. En la pintura y el juego físico se destacaron la versatilidad del venezolano Ányelo Cisneros, la explosión perimetral del cubano Marcos Chacón y la enorme capacidad defensiva y atlética del pivote ecuatoriano Bryan Carabalí.
A este núcleo con tonada caribeña y andina se sumó el juvenil venezolano Jesús Centeno, una de las grandes apuestas de la dirigencia Mens Sana a futuro que sumó minutos valiosos viniendo desde el banco, y el colombiano Juan Cárdenas, quien formó parte de la primera mitad de la campaña antes de ser relevado en los últimos meses de 2025. En total, fueron seis los profesionales latinos que inscribieron su nombre en el campeonato comodorense.
El registro de los campeones: Una marca sin precedentes
El modelo de reclutamiento ejecutado por la dirigencia patagónica destronó con holgura los registros de los campeones de la última década en la Liga Nacional, estableciendo un nuevo techo en la competencia local:
| Temporada | Campeón | Cantidad | Jugadores latinos |
| 2025/26 | Gimnasia | 6 | Carabalí, Cárdenas, Carrasco, Centeno, Chacón, Cisneros |
| 2016/17 | San Lorenzo | 3 | Calfani, Díaz, Pérez |
| 2017/18 | San Lorenzo | 3 | Calfani, Izaguirre, Justiz |
| 2018/19 | San Lorenzo | 2 | Calfani, Clemente |
| 2022/23 | Quimsa | 2 | Carabalí, Caicedo |
Tal como se desprende del historial estadístico, las marcas previas estaban en manos de las hegemonías de San Lorenzo de Almagro y la fusión santiagueña, que no habían superado las tres fichas regionales en sus planteles campeones.
Un sello con arraigo local
Esta conformación no solo representa un logro logístico para el Departamento de Básquetbol de la institución de la calle Sáenz Peña, sino que sintoniza con la propia identidad de Comodoro Rivadavia, una ciudad históricamente receptiva y multicultural, enriquecida por las corrientes migratorias de países hermanos.
Al ritmo de las tradiciones de sus tierras natales, combinadas con la inquebrantable mística y el sentido de pertenencia que exige el parqué del Socios Fundadores, la «armada latina» del Verde demostró que el talento sudamericano y caribeño tiene la jerarquía necesaria para dominar el plano local, dejando una huella táctica y estadística que obligará a reescribir los manuales de la Liga Nacional.
