También anticipó que la firma pagará de impuesto a las ganancias el año próximo «más de US$ 1.000 millones».
Marín reconoció que las tarifas están en valores máximos históricos y que la demanda cayó drásticamente tras los incrementos acumulados. Explicó el funcionamiento del sistema «buffer» para financiar a la clase media frente a la inestabilidad internacional y anticipó que la petrolera estatal pagará más de 1.000 millones de dólares de Impuesto a las Ganancias el próximo año.
En medio de la incertidumbre internacional por la prolongación de los conflictos en Medio Oriente y su impacto en el valor global del petróleo, el presidente de YPF, Horacio Marín, analizó el escenario del mercado energético nacional, confirmó que no se aplicarán reducciones en los precios de los combustibles en el corto plazo y justificó el esquema tarifario que implementa la compañía estatal.
«La nafta no la voy a bajar. La gente sigue pensando que la nafta en la Argentina es cara y es verdad, porque el precio está en el máximo de la historia», reconoció el directivo, al tiempo que remarcó la necesidad de buscar un equilibrio financiero que no rompa la oferta ni ahogue la demanda en el mercado interno.
El impacto de la crisis en la clase media y el sistema «buffer»
Marín detalló que hacia finales de marzo se registró una «caída terrible» en la venta de combustibles debido al aumento acumulado en el año —el cual ubicó entre un 10% y un 20%— sumado a los gastos estacionales del inicio del ciclo lectivo.
Frente a esa retracción del consumo, la petrolera diseñó un mecanismo de compensación (buffer) para amortiguar los picos internacionales sin trasladarlos de manera directa e inmediata a los surtidores: «Veníamos recuperando y cuando el conflicto volvió a complicarse en septiembre, volvimos a financiar a la gente. La demanda en este país la genera la clase media. Vengo de clase media y sé que si aumentaba la nafta, mi vieja hacía fideos a fin de mes. Hicimos un promedio de precio para que cuando el barril caiga podamos recuperar».
El presidente de la firma estatal sostuvo que este mecanismo no tiene fecha de caducidad fijada y adelantó la estrategia hacia el cierre del año. «Quizás dilato el ingreso de la compañía pero voy a recuperar lo mismo. En diciembre quizás el precio del petróleo esté bajo y yo voy a seguir cargando la nafta al precio de ahora, de alrededor de 2.300 pesos, y se va a seguir pagando eso», adelantó, marcando la postura directiva: «Mi trabajo no es la inflación. Mi trabajo es YPF y hacemos esto porque la gente no aguanta más».
Record impositivo proyectado para 2027
Finalmente, Marín destacó el ordenamiento financiero y contable que atraviesa YPF, proyectando un importante aporte a las arcas tributarias del Estado para los próximos ejercicios tras años de exenciones.
«El último año que YPF pagó Impuesto a las Ganancias fue en 2014. Agárrense para ver lo que se pagará el año que viene: más de 1.000 millones de dólares. Ya estamos siguiendo la ley y empezamos a pagar los primeros anticipos», concluyó el ejecutivo.
