La investigación por el crimen de Ariel Nicolás Cardoso dio un nuevo paso este viernes, luego de que la Justicia resolviera mantener la prisión preventiva que pesa sobre los tres hermanos acusados del homicidio. Durante la audiencia de revisión, el juez penal Alejandro Soñis avaló el pedido de la fiscalía y dictó la continuidad de la medida de coerción por el plazo de seis meses o hasta la realización de la audiencia preliminar, lo que ocurra primero.
El hecho investigado ocurrió en la madrugada del 5 de octubre de 2025, cerca de la 01:40, en la estación de servicio «JM Rodrigo» (ubicada en Avenida Yrigoyen y Pellegrini). Según la reconstrucción judicial, los hermanos Branco, Tiago y Uriel Durán arribaron al lugar a bordo de un Fiat Punto rojo con un plan premeditado: acabar con la vida de Cardoso, de Federico Daniel Mujica y de una tercera persona que se encontraba realizando venta ambulante en el acceso al Servicompras.
De acuerdo con la teoría fiscal, Uriel Durán simuló querer comprar mercadería para atraer a las víctimas hacia el vehículo. En ese instante, Tiago y Branco descendieron armados y les recriminaron: «A ustedes los estábamos buscando». A continuación, Branco efectuó cuatro disparos contra Mujica —quien sufrió lesiones en el cuello y tórax—, mientras que Tiago disparó dos veces contra Cardoso, impactando un proyectil en su cabeza y provocándole la muerte a los pocos minutos por un traumatismo encéfalo craneano.

La tercera persona logró escapar ilesa antes de la balacera, tras lo cual los hermanos huyeron hacia la zona Sur. El caso está calificado provisoriamente como «homicidio doblemente agravado por el concurso premeditado de dos o más personas y por el uso de arma de fuego, en concurso real y en calidad de coautores».
Durante la audiencia, la fiscal Verona Dagotto, acompañada por la funcionaria Leila Ritta, solicitó la prórroga de la preventiva al remarcar que no se modificaron los riesgos procesales. Argumentó la existencia de peligro de fuga, el entorpecimiento de la investigación —dado que la pluralidad de imputados podría influir sobre los testigos— y la expectativa de una pena de cumplimiento efectivo. Asimismo, la fiscalía confirmó que la situación procesal avanzó y ya se presentó la acusación pública para elevar la causa a juicio.
Por su parte, el defensor particular Guillermo Iglesias admitió la existencia de peligro de fuga y reconoció que la fiscalía construyó un caso sólido, aunque anticipó que buscarán discutir la división de roles en las etapas posteriores del proceso. Ante este escenario, la defensa no formuló objeciones al mantenimiento de la medida, la cual fue ratificada por el magistrado.
